2013 no importa

2013 no importa. Ni él, ni lo que nos queda, que es su recuerdo. Es imposible no mirar atrás y juzgar el año, pero al final sé que no podré hacerlo de manera justa. A día de hoy y por mí, podía haberse quedado en casa y que tanta gloria se lleve como paz deja, que decía mi abuela. Pero la realidad es que las personas somos los peores jueces que existen, principalmente porque somos incapaces de ver la realidad como es y, sobre todo, somos incapaces de recordar el pasado como fue.

Un montón de mujeres menstruando me darían la razón, como se la dieron a McFarland, Ross y DeCourville.

Estos tres señores demostraron que, a la hora de recordar el pasado por parte de las mujeres que conformaban su estudio, sus recuerdos de ciertos días no encajaban con lo que dijeron ese día, estaban distorsionados por sus creencias acerca de si consideraban que menstruar afectaba a su ánimo o no. Las que lo creían, recordaban esos días como mucho peores de lo que realmente dijeron cuando se les preguntó en el momento.

La cuestión es que aunque no todos menstruemos, sí hacemos exactamente lo mismo con nuestro pasado, es lo humano.

En realidad no acudimos a los recuerdos como a un montón de fotografías que tomamos en su momento y rescatamos de una caja, para verlas otra vez. Lo que hacemos en el momento de recordar es pintar un lienzo nuevo de lo que fue, totalmente distorsionado por mil cosas de las que ni siquiera somos conscientes. Desde nuestras creencias como en el estudio, hasta el momento en el que nos encontramos, pasando por lo que nos hayan dicho otros o nuestra capacidad de inhibir (o no) los sucesos negativos.

Si unimos a eso que también se ha comprobado lo fácil que es implantar memorias falsas en la gente, resulta que nuestro recuerdo y nuestros juicios sobre el pasado no son algo en lo que confiar demasiado.

Si dentro de un tiempo alguien me pregunta qué fue de 2013, yo también daré una respuesta muy diferente a la de hoy, mi "sistema inmune emocional" habrá hecho su efecto.

Intentamos mantener una imagen positiva de nosotros, es una tendencia natural e innata. Incluso los más pesimistas no quieren vivir con dolor, pues son pesimistas, no idiotas. La cuestión es que todos tenemos la tendencia a inhibir recuerdos negativos y acordarnos más de lo positivo, especialmente cuando recordamos y cuando ya ha pasado suficiente tiempo.

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Pues puede que sí, pero seguramente no, da igual, todos los viejos de todas las épocas repiten eso, lo que da una idea de lo poco fiable de la frase.

Así que, ¿cuál es el balance de 2013? En un tiempo no importará el que haga, así que en el fondo es una pregunta inútil.