Así que quieres ser escritor

Así que quieres ser escritor. Charles Bukowski

Pues no me hagas caso a mí, que yo no tengo ni idea de nada, sólo disimulo y silbo mirando al cielo, que nadie me pregunte.

Mejor hacer caso a quién sí sabe decirlo, porque habrán de pasar muchos años y no se encontraron palabras mejores.

Así que quieres ser escritor

Charles Bukowski

Si no sale como una llamarada de dentro de ti,

a pesar de todo,

no lo hagas.

Si no llega desde tu corazón, tu mente y tu boca

y tus tripas

sin hacer preguntas

no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas

con la mirada fija en la pantalla

o encorvado sobre tu máquina de escribir

buscando las palabras,

no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,

no lo hagas.

Si lo haces porque quieres

mujeres en tu cama,

no lo hagas.

Si tienes que sentarte

y reescribirlo una y otra vez,

no lo hagas.

Si pensar en ello es ya un trabajo duro,

no lo hagas.

Si estás intentando escribir como

cualquier otro,

olvídate.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,

espera pacientemente.

Si nunca sale rugiendo de ti,

haz otra cosa.

Si primero tienes que leérselo a tu esposa

o a tu novia o a tu novio

o a tus padres o a cualquiera,

no estás preparado.

No seas como tantos escritores,

no seas como tantos miles de

personas que se llaman a sí mismos escritores,

no seas soso y aburrido y

pretencioso, no te consumas en tu amor propio.

Las bibliotecas del mundo han

bostezado hasta dormirse

con esa clase de gente.

No seas uno más.

No lo hagas.

A no ser que surja 

de tu alma como un cohete,

a no ser que quedarte quieto

te pueda llevar a la locura,

al suicidio o al asesinato,

no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti

te esté quemando las tripas, no lo hagas.

Cuando sea de verdad el momento,

y si has sido elegido,

sucederá por sí solo y

seguirá sucediendo hasta que mueras o muera en ti.

No hay otro camino.

Y nunca lo hubo.

22 responses

  1. Magnífico… (¡Magnífico!) Lo he leído tan deprisa… Ha sido como si le faltase el aliento (a él y a mí), como si necesitara soltarlo, como si todo en la vida se redujese a esa cuestión: “Si no te nace, desiste”. Me ha encantado 🙂 Gracias. Un saludo

  2. Ni una sola palabra. Esponja muda de todo lo que la cordura ó locura , te permita compartir ( yo lo diria de otra manera nombrando a tus testículos), hoy es vital que te sople; 》Cojones, Por fín una ostia en la frente!! 《
    Con todo mi respeto y admiración; gracias por el consejo Isaac.

  3. Hay dos tipos de literatura (uno solo para mí). Dos tipos de lectores.

    La literatura “racional”, esa regida por normas; esos poemas SOMETIDOS (hay que joderse… clarificador el término…); a la métrica; a la rima; a las normas de acentuación poética…
    Ese lector que busca la perfección. Ese lector que cuenta las sílabas en busca del endecasílabo perfecto. Ese lector que cuenta las palabras (en mi modesta opinión algo contradictorio en sí mismo: contar y semántica)….

    Y luego está la literatura “visceral” y el lector emocional. La literatura que nace de las tripas. Que es emoción en estado puro. Piel expuesta. Y el lector que solo busca ese verso que le haga un nudo en la carne del alma y le provoque un deseo salvaje y olvidado…

    Y luego está Bukowsky. Que escribe con las tripas y el resultado es no sólo brutal en cuanto a las emociones que desata, que desnuda, sino que también es genial!!!Perfecto.

    Bukoswky… aquí: consejos para escribir…qué es un verso…dónde habita la poesía. Yo creo que bajo la epidermis de este poema subyace el hecho inequívoco de que…

    Escribir si no te sale de lo más profundo del alma;
    si no es algo visceral,
    incontrolable,
    si no es ese impulso que te roba el sueño,
    que se lleva el hambre,
    que te vuelve piel, lienzo expuesto…

    Es…
    como una cerveza sin alcohol,
    como un cigarrillo sin nicotina,
    como el sexo con precaución
    [follar con condón,diría Bukowsky;
    suscribo yo]
    como el café descafeinado,
    como el amor que precisa papeles y alianzas,
    como una tarta sin azúcar,
    como un salto de trapecista con red,
    como taparse la nariz para sumergirte en el agua;
    como los paraguas que te roban el placer de que te llueva
    [lluéveme palabras,
    lluéveme en medio de un charco,
    lluéveme en el alma]
    como dormir con pastillas;

    como amar con condiciones…

  4. Pues la verdad es que pienso que tiene razón, al menos por lo que respecta al “no lo hagas” cuando no es auténtico. Si tienes que obligarte el texto termina por ser una porquería… y no merece la pena. Aunque también opino que se puede entrenar esa “llamita”: leyendo mucho, leyendo a otros, pensando por pensar, imaginarse… Aunque no se esté preparado, esas cosas merecen la pena incluso si nunca se termina desplegando las alas.

    Me ha gustado mucho el poema, no lo conocía.

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