Cómo concentrarse de nuevo y ser más creativo

Hoy día parece imposible concentrarse en nada. Cientos de distracciones tiran de ti, cientos de estímulos te atrapan, cientos de idiotas tratan de manipular a qué debes hacer caso, o por qué motivo debes estar enfadado.

Parece imposible concentrarse de nuevo, pero Chris Bailey, autor del libro Hyperfocus tiene al menos unas cuantas piezas del puzzle.

Una de ellas, la trato más a fondo en el cada vez más cercano Escribir mejor y es, básicamente, aburrirse. Algo a lo que tememos más de lo que deberíamos. De hecho, parece el gran enemigo y por eso hacemos lo que sea con tal de no estar a solas con nuestros pensamientos.

En palabras de Bailey:

«Pensamos que nuestros cerebros están distraídos, pero en realidad están sobreestimulados».

Así que, aunque parezca paradójico y uno de esos «problemas del primer mundo, Bailey puso en práctica un plan para aburrirse adrede.

Las vueltas que tenemos que dar…

A fin de reducir su nivel de estimulación, se empeñó deliberadamente en actividades con tal bajo nivel de atractivo que rayan la tortura. Por ejemplo, se leyó los términos y condiciones de iTunes al completo, contó los ceros en los decimales del número pi o, simplemente, se puso a mirar un reloj.

Según Bailey, una vez esos pequeños chutes de dopamina de las pantallas empezaron a estar cada vez más ausentes, su capacidad de atención creció y más ideas y planes empezaron a llenar los huecos. Algo creado por uno mismo, en vez de metido con calzador por otros a través de una pantallita.

Cuando la mente se aburre, busca nuevos territorios. Pero si no lo hace nunca, se queda donde está, sentada con una cerveza en la mano, los ojos rojos de ver chorradas en una omnipresente televisión… Lo hace todo el rato, lleva una camiseta sin mangas y los pantalones los perdió.

En definitiva, esta es otra oda más al aburrimiento, una de las mejores soluciones para volver a tener capacidad de concentración… y buenas ideas.

Y por aquello de seguir consejos propios, hoy es un día sin pantallas.

Este escrito ha sido publicado automáticamente a la hora que especifiqué ayer, el tuit que lo anuncia también fue programado de antemano. Así que no estoy aquí, estoy aburriéndome, persiguiendo la falda de la siguiente buena idea, mirando un poco qué ocurre más allá de una pantalla y dos párrafos.

Otra quimera más a ninguna parte.

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