Cómo crear un “best-seller”

Cómo crear un best seller

Es cíclico como las estaciones. Cada cierto tiempo te tropiezas con un artículo titulado igual que éste. Todos ellos tratan de cómo crear un libro “best-seller” o alguna variación del tema. El contenido del artículo suele basarse en:

1) Escritor que ha vendido mucho intenta dar la fórmula que le ha llevado hasta ahí.

2) Analista sesudo desmenuza el último éxito de ventas e intenta explicar, en 10 fáciles puntos, por qué un libro ha vendido tanto.

A raíz del enorme éxito de la saga Juego de Tronos, le preguntaron a George R.R. Martin sobre qué hace que un libro se convierta en “best-seller”.

En un alarde de sinceridad dijo que no tenía ni la más remota idea. Él mismo había intentado analizar sus éxitos, sacar los motivos e intentar aplicarlos a otras de sus historias. ¿El resultado? Desastroso, según él. Nunca lo conseguía, lo que creía que funcionaría fallaba, o lo hacía una vez y tres no. O de repente algo que no esperaba se convertía en éxito.

Hoy día requiere mucho coraje que alguien salga públicamente y diga que no tiene ni idea sobre un tema. Esa clase de valentía está siguiendo el camino del dodo.

Cuando un autor (o empresario, o artista o lo que sea) intenta explicar su éxito puede tomar dos rutas. Una es la sincera, la de Martin, basada en reconocer que no tiene ni idea, en vez de dejarse llevar por “prejuicios de superviviente” (algo que da tema para otro día). La otra es la habitual, piensas un poco y dices lo que crees que ha sido, pero siempre es erróneo.

¿Cómo puedo asegurar es erróneo y quedarme tan tranquilo? Por algo muy sencillo.

¿Ha visto todos esos libros y seminarios y cursos que venden sobre cómo hacerse millonario? ¿Esos libros que prometen que obtendrás todo lo que desees? Supongo que los ha visto porque se venden millones, millones de ellos cada año con la fórmula del éxito en el campo que sea. A veces son fórmulas esotéricas sin sentido y otras veces sentido común.

Pero sean como sean el porcentaje de millonarios exitosos permanece estable.

Así que ver que no funcionan es fácil, porque si lo hicieran ya seríamos todos millonarios. Es una mera cuestión de pararse un momento y examinar los hechos, pero pocas veces lo hacemos. De hecho, cada año siguen saliendo nuevos libros que prometen, otra vez, lo mismo. Curiosamente, ni siquiera se molestan en dar métodos distintos, aunque es obvio que los que dan no funcionaron el año pasado tampoco. Saben que da igual y se lucran con eso. Las personas, cuando queremos creer, queremos creer y algo tan insignificante como los hechos objetivos no nos detendrá.

Desde chorradas sobre atracción y similares, pasando por los consejos más sensatos (intentar ser el mejor, darte a conocer, generar contactos…), alguna vez funcionan y muchas otras no. No se puede hablar de fórmulas del éxito, porque miles de personas las siguen a rajatabla y no lo consiguen, incluso siguiendo los consejos sensatos. Y es que muchas de esas condiciones son necesarias, pero no suficientes, con lo que no hay fórmulas completas.

¿Qué se nos escapa? Algo de lo que ya he hablado más de una vez: que lo importante nunca es simple. Las cosas importantes no se pueden reducir a una fórmula sencilla. La vida y las situaciones de las personas son tan distintas y complejas que hay muchas más cosas actuando de las que creemos. Para añadir complicación por si no hubiera bastante, muchas de esas cosas actúan de manera que no vemos o son directamente inconscientes. Hay infinidad de factores que no contamos y sobre los que no tenemos control. Pero somos humanos, es natural pensar que tenemos más influencia de la que tenemos en realidad.

Al final, trasladas todas esas fórmulas definitivas de unos a otros y los resultados son muy dispares. Es como comprarle a tu nueva novia la colonia que tan bien olía en otra. Aparte de ser algo inquietante, como bien me dijo una chica sabia, suele acabar en desastre.

Multitud de editoriales, con gente muy experimentada, intentan copiar la fórmula de lo que esté teniendo éxito. Hay mil sombras de las sombras de Grey, cientos de clones vampíricos y novelas negras de nombre vikingo. Y algunas obtienen éxito y la mayoría fallan. Lo mismo que ocurre con el resto del catálogo, sigan fórmula del éxito o no. Así ha ocurrido siempre y así ocurrirá.

Queremos creer que hay secretos y que alguien los ha descubierto, queremos creer que es posible figurarnos el sentido completo de las cosas. Y siempre estamos intentando simplificar, yo el primero, reducir a una lista diez puntos lo que hay que hacer. Lo que ocurre es que por ese camino perdemos tanta información, que al final tenemos una lista que no sirve apenas.

Sin embargo, este tipo artículos suele ser bastante leído. Lo mismo pasa con toda esa industria de hacerse rico y conseguir deseos. Supongo que, si miramos fríamente, parece que lo mejor para crear un “best-seller” es lo mismo que para hacerse millonario: escribe algo sobre cómo crear un “best-seller”

5 responses

  1. Estoy de acuerdo contigo, no existe una fórmula que asegure el éxito…

    Sin embargo, si bien escribir siguiendo unas pautas determinadas no te asegura convertirte en un superventas como Belén Esteban o Mario Conde, sí facilita las cosas.

    Por ejemplo, La Catedral del Mar, un libro que se ha definido como “el perfecto compendio de normas para escribir un libro que guste a la gente”: Una pizca de localizaciones, un poco de romanticismo, alguna pincelada de historia para que el lector se sienta culto… Repetir las características que hicieron de Los Pilares de la Tierra un best-seller suele funcionar.

    No siempre, por supuesto, porque ya digo que la fórmula mágica no existe, pero curiosamente, esa fórmula sí se repite en varios libros de éxito.

    Así escrito parece que estoy diciendo que es fácil hacerlo, y ni mucho menos, por supuesto. Salirse de la mediocridad, casi por definición, no está al alcance de la mayoría.

    Odio a los escritores de éxito. Cabrones concienzudos y diligentes… ¡Qué envidia me dan todos! 🙂

  2. “Las personas, cuando queremos creer, queremos creer y algo tan insignificante como los hechos objetivos no nos detendrá”.

    jaja, al leer eso me han venido a la mente los religiosos xD

    muy buen final de post, por cierto 😉

    • Religión, fútbol, política e infinitos temas más hacen que se dispare ese efecto. Somos así todos, sólo hace falta encontrarnos el botón adecuad y pulsarlo.

Comments are closed.