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Cómo escribir «algo bueno»

A raíz de escribir cada día aquí, recibo correos y comentarios de todo tipo. No muchos, no se vaya a pensar nadie que soy alguien, pero alguno.

Curiosamente, más de uno se ha quedado entre sorprendido y horrorizado de que saque una y otra vez algún tema cada día a las ocho de la mañana.

Y me han preguntado cómo se hace, cómo se puede escribir «algo bueno». Pero que responda con cosas prácticas, no filosóficas.

«Algo bueno», como si ese término pudiera tener un significado que no costara un mundo de matizar.

Y cosas prácticas… Está bien, voy a ir a lo práctico hoy y, lo que iba a contestar a ese mensaje, lo voy a clavar en esta puerta para que todos lo vean y por si acaso alguien se está haciendo esa pregunta.

Por supuesto, es mi respuesta, lo que no significa que sea LA respuesta, una imposibilidad más que perseguimos en casi todo.

Escribir «algo bueno», que voy a traducir por «algo que despierte interés y haga saltar alguna chispa», no tiene que ver con trucos ni técnicas para generar suspense, atención, intriga, etc. Puedes saberlas todas, «aplicarlas» y que salga algo más muerto por dentro que yo leyendo las redes sociales.

Así que, si quieres escribir «algo bueno», empieza teniendo un reservorio de ideas y guardando siempre lo que te llame la atención. Fundamental capturarlas antes de que mueran. Cuando busques inspiración, acude a ese estanque primero.

Luego escribe algo te emocione a ti, pero de verdad. Sin eso, será imposible emocionar a nadie más, porque la emoción se contagia. Si no eres el portador de la misma, no esperes poder transmitirla a nadie.

Ya he hablado alguna vez de las neuronas espejo, no me voy a repetir, pero los humanos somos así.

Por supuesto, para escribir «algo bueno», limpia pule y da esplendor. Mis primeros borradores son incomprensibles, pero tras una labor de talla, va apareciendo lo que quiero decir. No lo hace a la primera ni a la tercera, pero tarde o temprano, lo hace aunque sea mal.

En ese momento de talla e iteración, y en caso de duda, recorta y simplifica. No he usado el verbo tallar por casualidad, ya que muchas veces suele ser cuestión de desenterrar la obra que hay en lo que empieza como una piedra amorfa. En general y para las cosas prácticas, no me hagas caso a mí, porque mis procedimientos son caóticos y lunáticos, hazle caso a Orwell, en todo. Y si no lo has leído, no sé a qué esperas.

Al final, escribir «algo bueno», no depende de buscar ni gustar un público grande. Que le den al público grande. Seguir cualquier señal que indique que vas hacia allí te está alejando del lugar en el que puedes escribir «algo bueno».

Vas a morir por dentro (y ya van dos referencias a este hecho) si quieres contentar a una masa. Los muertos no escriben bien y además no vas a apasionar a nadie por culpa del estúpido objetivo de querer contentar a todos.

Pero a lo mejor escribiendo algo que te interese y emocione a ti atraes a los que son como tú, y de eso se trata. Porque si hay algo peor que escribir por dinero (ay) es escribir por una vana promesa de que, con esa mierda que estás haciendo, un día mucha gente te querrá.

Me parece horrible escribir para gente que no nos gusta sobre temas que no nos apasionan, sólo porque ahí dicen que está el dinero. Si quieres dinero (que es lo que se quiere en realidad cuando se habla de «algo bueno»), dedícate a otra cosa.

Si quieres, te aviso por email cuando haya contenido nuevo.

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