Cómo escribir algo interesante

como escribir algo interesante

Probablemente, una de las preguntas más extrañas que me han llegado durante los más de 14 años de esta web es la de: «¿Cómo puedo escribir algo interesante?»

Así, tal cual.

La pregunta venía a colación de tener una página propia y escribir a menudo en ella. En menor medida, supongo (espero) que también se refiriera a la ficción.

Creo que si uno se plantea esta clase de preguntas, hay un defecto de fondo complicado de solventar, un revoltijo de ideas equivocadas y mezcladas en la cabeza difícil de desentrañar.

Es decir, que la pregunta está mal planteada y, así, imposible encontrar una respuesta.

Para empezar, porque estás teniendo la peor mentalidad posible a la hora de escribir: hacerlo para un público, buscar que te hagan caso, gustarles y agradar, a cuantos más, mejor.

En mi opinión, ese no es un objetivo, es algo de lo que huir y la manera más rápida de arruinar lo que escribes. Hacerlo para un mercado te encorseta y atonta y, probablemente, si miras la lista de ventas y la lista de idioteces de las que la gente habla a menudo, tu escritura va a ser bastante miserable si quieres encajarla en ese molde. El proceso de escribir ya es bastante complejo como para, además, hacerlo así de desdichado, teniendo la obligación de escribir para agradar.

No creo que haya mayor libertad en la vida que independizarse de lo que opinan y esperan los demás, así que intentar escribir para un mercado, por decirlo de alguna manera, es engancharte los grilletes.

Por lo menos para mí, la escritura es una forma de ser libre, uno de los pocos lugares en los que me lo puedo permitir, así que escribir para un público es una manera barata de entregar lo más valioso que tienes.

Pero claro, todos queremos que nos lean, si no, a la escritura le falta algo, completar el círculo que dibuja.

¿Cómo conseguirlo? Oh, sorpresa, haciendo justo lo contrario de lo que se suele recomendar por ahí.

En mi opinión, escribe lo que te dé la gana y lo que te apasione y así, a largo plazo, acabarás atrayendo a los que se sean similares a ti, en vez de volver al instituto a intentar encajar en lo que se supone que vende, está de moda o todo el mundo jalea.

Además, uno debe aspirar, no a vender y que le lean millones, sino a ser el mejor contador de historias posible.

Cuando eso es así, cuando te has hecho lo suficientemente bueno, puedes contar la historia más simple del mundo y hacerla interesante.

Cuando consigues eso, la pregunta del principio se vuelve irrelevante, no cabe hacerla, las has convertido en polvo y sólo queda esperar al viento y que se la lleve.

Esa es la cualidad del buen escritor y no precisa encorsetarse en moldes, seguir modas, analizar mercados y otras cosas que harán la escritura y la existencia miserables. Esmérate en el superpoder de escribir bien y cualquier cosa que hagas tendrá alguna cualidad que atraerá a las personas correctas.

Además, los escritores que más me han gustado siempre han sido gente muy interesante de por sí, gente con inquietudes, que miran el mundo y lo piensan bien hondo. No suelen caer en los lugares comunes, no suelen estar de parte de la mayoría, de la primera opinión ni la superficie, no se suelen dejar arrastrar por estudios de mercado o modas. Cuando lees sus entrevistas o sus cartas, son tremendamente cautivadores, digan lo que digan.

Así que supongo que la clave empieza por convertirte tú en una persona interesante, cosa que se consigue estando interesado por cosas importantes y apasionado por lo que sea que resuene dentro de ti.

Esa pasión y esa forma de pensar, y de expresarlo, resultará contagiosa y apasionante también para otros. Esos deben ser tu público.

El hecho contrario también es cierto.

Cuando leo las entrevistas, calcadas, a esos escritores de best-sellers con estructuras sacadas de la máquina de churros, puedes ver la planicie desierta de lo que piensan, los comentarios siempre correctos patrocinados por el departamento de marketing, las consignas destinadas al aplauso fácil y el rt.

Y sobre todo, son increíblemente aburridas.

Quizá no para su público mayoritario, pero es que no concibo peor condena que atar tu destino al de ese público mayoritario. Deberte a ello y escribir pensando en ellos, en el mercado, debe ser la más diabólica de las maldiciones vudú.

Por supuesto, de nada sirven técnicas y trucos en esto, no los hay para hacer tu escritura interesante.

Si no sabes de qué escribir, no tienes que buscar formas de hacerlo, tienes que buscar cosas que te apasionen, tanto como para que quieras hablar de ellas sin parar. Tarde o temprano quizá haya otro tarado igual que tú que quiera escucharlas.

Y con el tiempo, si escribes mucho, si eres un contador de historias aquí, en la cerveza de la tarde y en cada lugar en el que estés, entonces lo que digas importará poco, porque serás capaz de hacerlo (casi) siempre atrayente.

En serio, escribir para un mercado es atarse una roca al cuello y saltar al mar. Curiosamente hace un tiempo alguien me recomendó un libro que se llamaba más o menos así, Write to market o algo similar, porque intento olvidarlo.

Me lo pasó para ojearlo y, la verdad, clavarse alfileres entre las uñas me pareció mejor entretenimiento. No podría ni empezar a nombrar a cuántos niveles aquello era una mala idea si querías escribir bien.

Si quiere, se le avisa por email cuando haya contenido nuevo

Comparte si te ha gustado

5 respuestas

  1. «¿Cómo puedo escribir algo interesante?»

    Iba a ser cruel, mi comentario se iba a limitar a pegar este link:
    https://es.wikihow.com/escribir-una-historia-interesante
    y a escribir “Ahí tiene la respuesta, con dibujitos y todo.”
    Dos líneas.
    Ante tal pregunta, respuesta a juego.

    Entonces me viene a la mente una persona joven completamente perdida con un “revoltijo de ideas equivocadas y mezcladas en la cabeza” como tú dices, con una “L” blanca sobre fondo verde pegada a su espalda de escritor novato, y busco escusas, y pienso que de alguna manera todos hemos pasado por ahí, y quiero perdonar la falta de experiencia, y trato de disculpar la pregunta, y…

    «¿Cómo puedo [escribir, pintar, componer, esculpir] algo interesante?»
    No hay respuesta porque la pregunta no tiene sentido.

    Y pienso de nuevo en borrar y ser escueto y cruel.

    Finalmente decido que no.

    • La pregunta no tiene sentido, efectivamente, pero es cierto que yo, cuando empezaba (y ahora también, no sé a quién quiero engañar) estaba más perdido que un pulpo en un garaje (imagina cuánto hace de todo eso para usar esta expresión). Así que supongo que ser (totalmente) cruel no es la respuesta…

  2. Hola, Isaac.

    Hoy he leído la siguiente cita de Hemingway y como sé que eres fanático de él, aquí está. Disfrútala: “Las mejores personas poseen sensibilidad para la belleza, valor para enfrentar riesgos, disciplina para decir la verdad, capacidad para sacrificarse. Irónicamente, estas virtudes las hacen vulnerables; frecuentemente, se las lastima; a veces, se las destruye”. Ernest Hemingway.

    Un saludo literario desde Oviedo.

  3. Hola de nuevo, Isaac.

    Totalmente cierto. Yo nunca apostaría por los clichés más o menos fáciles y por las fórmulas más o menos trilladas. Yo, sin dudarlo, escribiría lo mejor que pudiese y supiese sin pensar en si me van a leer 10 o 10.000. Y no por ir a la contra sin más, sino porque lo que argumentas tiene lógica y yo también pienso que es el camino correcto.

    Lo que ocurre es que vivimos casi todos o bastantes instalados en la cultura de lo fácil, lo divertido, etc. Y así uno no encontrará jamás su estilo propio, su propia voz, que es a lo que debe aspirar todo creador que se precie sea del ámbito que sea.

    Otro saludo literario desde Oviedo.

    • Hoy día estamos expuestos a los demás de una manera más directa que antes, eso es atractivo y destructivo a la vez, un puro canto de sirena.
      Y la cita de Hemingway es, como todas las suyas, cierta y afilada…
      Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *