Cómo mejorar la experiencia de escribir

Escribir requiere motivación, las mejores líneas no salen sólo de la disciplina, más bien son hijas de esos momentos en los que uno disfruta de verdad, no puede dejar de teclear y el tiempo parece detenerse.

Antes era más creyente en eso de crear sólo cuando estás en “estado de flujo“, pero hoy día creo que cualquier cosa vale y hay jornadas en las que sólo funciona apretar los dientes y seguir adelante, te guste o te duela.

Sin embargo es cierto que uno  puede poner su grano de arena para hacer de escribir una experiencia agradable.

En mi caso estas 5 cosas suelen funcionar bastante bien.

1.- Música.

Relajante de fondo o a veces enérgica, según la situación o incluso según el ritmo de lo que se escribe.

Al principio solía poner la radio por Internet, pero estaba más atento a si la música me gustaba (y si no dejaba de escribir y toqueteaba para cambiar) que a la escritura en sí.

El objetivo es que ayude haciendo la experiencia más deseable, no que distraiga.

2.- Desconectar Internet.

Sí es un invento genial y todo eso, pero si escribes en un ordenador conectado a Internet es una tentación constante a revisar el correo, echar un vistazo a la última web de turno, etc.

Una de las cosas que más orgulloso estoy de escribir surgió teniendo la enésima avería en la conexión. Lo que suele ser un fastidio resultó una bendición.

3.- Usar una herramienta que sirva para escribir, y punto.

Soy un fan de Dark Room, te vuelve la pantalla negra y sólo puedes escribir. Ni un botón que distraiga.

Como Internet los procesadores de texto son un gran invento, pero hacen tantas cosas y tienen tantos botones llenos de colores que son una fuente de distracción.

4.- Mesa limpia.

Sí, se nota, soy una persona que se distrae con lo primero que pasa por delante, por eso para mí una de las claves es intentar crear un entorno lo más despejado posible de cosas que puedan quitar la atención de la pantalla.

Un mesa limpia, sin trastos, sin móvil cerca y sin papeles desparramados ayuda a crear ese estado donde sólo puedes escribir y al final te fundes con la propia experiencia de hacerlo.

5.- Estar cómodo.

Removerse en el asiento cada segundo o bien empezar a notar calambres en el cuello no es la experiencia ideal que uno quiere crear.

No sólo la espalda lo agradece, también la calidad de lo que se crea.

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