Cuando las palabras sí marcan una diferencia

A veces las palabras bastan y muchas otras veces no. Cuando uno escribe y ve que lo que escribe deja una huella, empieza a creer que tienen poder. Y a lo mejor lo tienen, pero no siempre el suficiente y en muchas situaciones importantes, si lo único que tienes en ese momento son palabras, no sirven para cambiar nada.

El poeta Ted Hugues escribió en 1986 un carta a su hijo Nicholas, de 24 años. Hacía 23 que su madre, la legendaria poetisa Silvia Plath, se había quitado la vida. Otros 23 años después, a los 47, Nicholas también se la quitaría en medio de una depresión.

Era un texto poderoso y me pregunto si no lo fue suficiente, o si lo fue como para mantener vivo a su hijo más tiempo del que hubiera estado si aquello no se hubiera escrito. No lo sé, sólo sé que terminaba con un proverbio de los antiguos griegos: ”vive como si tus ancestros vivieran de nuevo a través de ti”.

Sin embargo hay veces en que las palabras escritas sí marcan una diferencia. Una joven fan de Iggy Pop escribió al cantante una carta de veinte páginas, típica diatriba de fan hablando de todo y nada, incluyendo su vestido de Adidas y su dura situación personal. Nueves meses después, ella y su familia estaban siendo desahuciados y llegó el cartero a la casa que ya no sería suya nunca más y entregó una carta, ésta carta, firmada por Iggy Pop.


Querida Laurence.

Gracias por tu preciosa y encantadora carta, iluminas mi tenue viva. He leído toda la jodida cosa, querida. Por supuesto, me encantaría verte en tu vestido negro y tus calcetines blancos. Pero más que nada me gustaría verte respirar hondo y hacer todo lo que tengas que hacer para sobrevivir y encontrar algo que puedas amar. Eres obviamente una chica brillante, joder, con un gran corazón también y quiero desearte (con retraso) un FELIZ FELIZ FELIZ 21 cumpleaños y un feliz espíritu. Yo era muy miserable y peleaba duro en mi 21 cumpleaños también. La gente me abucheaba en el escenario, pasaba las noches en la casa de alguien y estaba asustado. Ha sido un largo camino desde entonces, pero la presión nunca termina en esta vida. ”Problemas de perforación”, por cierto, significa para mí también que los agujeros siempre existirán en cualquier historia que intentemos hacer de nuestras vidas. Así que aguanta, mi amor, y crece grande y fuerte y recibe tus golpes y sigue adelante.

Todo mi amor para una chica realmente bonita. Esa eres tú, Laurence.

Iggy Pop.


Laurence recordaría la emoción de la carta, la sorpresa de que Iggy leyera las 20 páginas, con su narración sobre padres divorciados y la ristra de asistentes sociales, abogados y caseros sin corazón que la rodearon desde niña. Guardó dicha carta y de hecho más abajo está el original.

Siempre recuerdo el proverbio de que todo parecen clavos para el que tiene un martillo en la mano. Cuando escribes, crees que las palabras son suficientes, pero muchas veces no sirven y cartas y escritos son flechas que lanzan y no tienen poder para clavarse bastante hondo.

Sin embargo, cuando leo algo bueno o ejerzo de eterno voyeur con las cartas escritas por los demás, ves que en algunas ocasiones sí marcan una diferencia. Así que supongo que eso tendrá que valer.

La carta, por cierto.

La carta de Iggy pop a una fan

La carta de Iggy pop a una fan

La carta de Iggy pop a una fan

La carta de Iggy pop a una fan

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