El sorprendente asunto de los manuscritos rechazados

El sorprendente caso del manuscrito rechazado

En 2005 un joven escritor que nadie conocía envió ilusionado los primeros capítulos de dos de sus manuscritos a nada menos que 41 editoriales y agentes.

Tras la proverbial espera, recibió 20 respuestas. Todas menos una eran rechazos. Una agente literaria había expresado interés, pero sólo en una de las obras. La otra, aunque la reconocía como original, no le pareció lo bastante interesante.

¿Conclusión? Un 98% de rechazo, ya fuera en forma de silencio o, casi siempre, de una carta estándar con motivos educados y sospechosos.

Pero bueno, a pesar del casi unánime rechazo, una agente estaba dispuesta a pelear al menos por uno de sus libros. Cuando llegó la hora de dar el siguiente paso en el proceso, fue imposible.

¿Por qué?

Porque no existía tal joven escritor.

Tras los envíos estaba un periódico, el Sunday Times, que mandó los primeros capítulos de dos novelas que habían ganado el premio Booker, uno de los más prestigiosos del mundo.

Una de las novelas era In a free state de V.S. Naipaul, que recibió el Nobel de Literatura cuatro años antes, la otra era Holiday de Stanley Middleton. Le cambiaron los nombres de los personajes, pusieron como autor a un desconocido y las editoriales no sólo no reconocieron ninguna obra, sino que las rechazaron porque no las veían con «calidad suficiente» para su catálogo.

El libro por el que se interesó la agente, por cierto, fue el de Middleton. La escritura del premio Nobel se encontró con un 100% de rechazo por parte de las editoriales.

Mucha gente se lanzó a conclusiones rápidas sobre un experimento que podría matizarse hasta el infinito. La más sonora de ellas era que las editoriales, y los supuestos expertos en el tema, no son capaces de reconocer una buena obra cuando la tienen delante.

Aunque obviamente hay parte de razón, no creo que el tema sea tan simple. Para empezar porque, como en muchos asuntos, a lo mejor partimos de supuestos equivocados y así es imposible encontrar conclusiones correctas. No sé muy bien por qué alguien cree que una editorial busca la calidad necesariamente. Una editorial es un negocio y como tal lo que quiere es vender e intenta ojear manuscritos que vendan. Si hoy día las editoriales pudieran volver al pasado sabiendo que 50 sombras de Grey iba a ser el éxito que fue, todas las grandes sin excepción pujarían por el manuscrito. Y no es algo necesariamente malo ni bueno, no hay por qué juzgarlo, es lo que hay.

De hecho, el experimento del Sunday Times se ha dado una y otra vez. Doris Lessing pensaba que le publicaban porque ya se había hecho un nombre, dando igual lo bueno que fuera lo que escribiera, así que para una de sus obras probó a enviarla bajo seudónimo. 100% de rechazos fue el resultado.

Cuando Stephen King probó a ser Richard Bachman, vio que nadie le valoraba ni vendía. Lo mismo pasó con J.K. Rowling hace poco. Publicó un thriller haciéndose pasar por un autor desconocido. La crítica fue benévola con el libro, pero apenas vendió nada. Cuando un periódico descubrió por casualidad quién estaba detrás (se supone que les mosqueó que un desconocido tuviera al mismo agente que Rowling) el libro se convirtió, en menos de veinticuatro horas, en número uno en ventas. Y todos cantaron las alabanzas.

El caso más sangrante de estos experimentos, el que más corroboraría esa explicación simple, ocurrió en Francia.

Claire Chazal es una presentadora de noticias francesa que, además, es una celebridad en su país y escribe. Con su novela La institutriz, publicada por la editorial Plon, tuvo un enorme éxito y fue el libro de la temporada que todo el mundo leyó. Pero la revista Voici decidió comprobar qué pasaba cuando cambiaban los nombres de los personajes y de la autora, dejando la historia tal cual.

Pues lo que pasó es que todas las editoriales a las que enviaron el manuscrito no sólo no lo reconocieron, sino que lo rechazaron porque «no merecía la pena».

Y por si te lo estás temiendo, la respuesta es sí, una de las editoriales que la rechazó era Plon, que no reconoció a su hijo favorito cuando lo tuvo delante y además pensó que no valía. Nadie vio supuesta calidad literaria, ni potencial de ventas, y una ni siquiera vio que ella misma lo había publicado ya.

Como en muchos temas, no tengo clara la moraleja de todo esto y no sé ni si la hay. Las conclusiones que son rápidas y simplistas, sobre este asunto y cualquier otro, me parecen superficiales y cortas. Pero son historias interesantes. Decir lo que pienso sobre el tema, matizarlo y todo eso, me ocuparía demasiado. Me quedo con las historias, que son curiosas, y que las conclusiones las saque cada uno.

135 responses

  1. Mi conclusión de escritor rechazado que se ha embarcado en la jungla de la autoedición es que la inmensa mayoría de manuscritos no los leen, cosa por otro lado nada sorprendente teniendo en cuenta la ingente cantidad de propuestas que las editoriales reciben a diario. Eso sí, lo que cuentas de Plon es, cuanto menos, muy desmotivador. Buen artículo. Saludos.

    • Hola a todos y gracias por los comentarios.

      Efectivamente, Benjamín, te puedo corroborar que la mayoría de veces no se leen y eso forma parte de la explicación. También es cierto que nadie tiene ni idea de lo que va a triunfar, como dijo George R.R. Martin, ni él mismo, que es un superventas, posee las pistas de qué hace que algo venda. Al menos es honesto, no como otros que creen saberlo y dan motivos y pautas inservibles.

      Hace poco salió un artículo en El País, si no recuerdo mal, sobre que las editoriales grandes no publicaban a noveles, porque no iban a vender ya que no tenían un nombre conocido. Es lo que hay y, de hecho, lo más descorazonador fue que un editor hablaba de que tenía manuscritos en la mano que eran tan buenos que habría que publicarlos y que, aún así, no lo hacían para no perder dinero, porque eran de desconocidos.

      Hoy día me temo que todo está muy saturado. Muchas veces depende más de conocer a alguien y estar en el difícil momento adecuado que de otras cosas que, en teoría, deberían contar más. Pero bueno, la vida nunca funciona como en teoría

      Saludos.

      Isaac

      • Mi abuelo siempre decía “Hay que estar en el momento adecuado, en el.sitio adecuado… con el trabajo hecho. El trabajo lo puedes tener hecho, el resto no queda otra que dejárselo a la vida.”

    • Secundo tu opinión. Tengo la misma experiencia que tu en cuanto intentar publicar un manuscrito… y acabar autopublicándolo porqué ninguna editorial se ha interesado por él, comprobando, luego, de que los lectores que han tenido acceso al relato, muchos de ellos totalmente desconocidos para mi, le han dado una nota satisfactoria.

    • Creo que una ingente cantidad de manuscritos no es excusa para no contestar o simplemente no leerlos y enviar un correo automatizado; nadie les urge a hacerlo en un plazo de tiempo determinado, tan sólo en uno razonable.

  2. Buenos días! Acabo de descubrir tu blog y por aquí me quedo. Me ha parecido muy interesante este artículo y como bien dices sería un arduo trabajo analizar en profundidad toda esa información que aportas. Me gustaría saber si realmente las editoriales se leen todo lo que les mandan, porque me parece muy heavy que no reconozcan un éxito de ventas que es precisamente suyo. Biquiños!

    • Quédate, quédate aunque no sea compañía muy recomendable.

      Gracias por comentar y por creer que las explicaciones simples no suelen ser las más recomendables, es bueno saber que más gente lo piensa.

      Isaac

  3. ¡Hola! en mi caso ha sido de la mano de Dan Escritor quien ha compartido tu enlace. Te leí hace un rato y opino que es un artículo fantástico y que, como bien dices, la curiosidad de estos datos traen muchas conclusiones a debatir durante largas horas ya que entran en juego varios factores.
    Yo también me quedo por aquí.
    ¡Abrazos!

  4. Un mismo manuscrito enviado dos veces a la misma editorial, con un lapse de tiempo entre ambos envíos, debió ser leído por dos lectores distintos ya que uno lo despachó en un plis plás y el otro lo valoró positivamente y se trató su edición.
    Fue hace tiempo y sucedió tal como lo cuento.
    Por lo que es normal entender que una editorial no reconozca su hijo pródigo ya que no todos los originales los lee la misma persona y la subjetividad objetiva de cada cual condiciona la valoración.
    De igual modo que el nombre condiciona el comportamiento: creo recordar un experimento parecido en el metro de New York con uno de los mejores violinistas del mundo para cuya actuación no quedaban localidades desde hacia meses antes del estreno, que se entretuvo en tocar en el andén sin darse a conocer y efectivamente nadie lo conoció ni valoró su interpretación.

    • Hola Jordi:

      La valoración de manuscritos tiene mucho de coincidencias y azares y subjetividad, en efecto. Harry Potter, como comentaba en otro post, se publicó porque la hija de 8 años del jefe de una editorial insistió a su padre en que lo hiciera.

      El nombre es mucho, por eso nombraba los experimentos de Stephen King o la propia Rowling. Recuerdo el vídeo del experimento del violinista, efectivamente nadie lo valoró, pues nadie sabía quién era, aunque tocaba lo mismo que en el recinto en el que ya no quedaban entradas.

      Un saludo.

  5. Ya sabemos todos los que nos dedicamos a esto de las letras que lo que impera no es la calidad de los escritos, sino el atractivo que pueda despertar en los consumidores más activos y el foco principal es que el autor sea conocido para el gran público. De ahí que no cesen de aparecer títulos pequeños con grandes letras de presentadores de tv. De todos modos, estoy convencida de que una buena obra es la mejor carta de presentación.

    • Una editorial es una empresa, una empresa busca ganar dinero, lo cual es normal, por eso es empresa. Me quedo con lo de que una buena obra es la mejor carta de presentación 😉

  6. Me ha gustado mucho esta reflexión. Son cosas inexplicables… pero bien es cierto que si eres novel, es como llevar una lacra. La mitad de las editoriales no te leen. La otra mitad te despachan con cosas como “calidad insuficiente” (¿?) o “no tiene lugar en nuestras publicaciones”. Y autopromocionarse aburre al personal… jajajaja en fin, artículos como éste nos levantan la moral viendo lo difícil que está el asunto.

  7. El asunto es mas complejo y ese experimento a veces no es tan certero como pueda parecer por lo siguiente. Como lector editorial siempre he examinado a fondo los originales y la primera prueba que les pasaba era la de plagio. Para ello, seleccionaba párrafos al azar de los primeros capítulos y los ponía en google. Si salía un texto con autoría (aunque contuviese pequeños cambios) entonces, ya profundizaba y sometía la totalidad del texto a una prueba mas completa. Es muy posible que si se presentaron con otro nombre textos ya conocidos la editorial ni contestase al considerarlos plagio. Siempre eh y esto lo digo con conocimiento de causa, he hecho un informe sobre los originales que me presentaron y se lo he transmitido a los autores fuese o no positivo.

    • Hola Benxamín:

      Sí, todo es más complejo de lo que parece a primera vista, por eso decía lo de no saltar a conclusiones fáciles.

      Conozco a gente de editoriales, gente que lee profesionalmente para ellas… Hay toda clase de procesos, desde los más cuidados como el tuyo a otros no tanto. Y muchas empresas, entre ellas editoriales que he tocado en primera persona, son un tremendo, tremendo caos, no porque quieran o sean malas, sino porque hay mucho de caos en todo.

      No sé si las editoriales no contestaron por lo de plagio o contestaron con carta tipo sin haberlo leído o, simplemente, se les pasó… Es difícil sin saber todo lo que ocurrió exactamente.

      Un saludo.

    • En el primer caso citado en el artículo dice que rechazaron las obras por no encontrar “calidad suficiente”. En cualquier caso Eso solo explicaría alguno de los casos, no los de los autores de éxito que quiseron publicar bajo seudónimo.

      Salut.

  8. Por muy crítica que sea una persona, la Falacia de Autoridad es inevitable en casi cualquier grado, lo importante es darse cuenta de eso y reevaluar cada vez.
    Este es un ejemplo de la Falacia de Autoridad, tal vez combinada con el tiempo que desean invertir ante alguien nuevo que contra alguien conocido.

  9. Isaac,

    Permíteme felicitarte por el artículo. Es un tema muy duro para todos los que alguna vez intentamos publicar un libro. Aquí en la Argentina tenemos excelentes jóvenes con ideas creativas y vuelo literario que no encuentran otra cosa que puertas cerradas.

    Pero a no abandonar el sueño. Hay concursos, agentes y cientos de oportunidades más por venir!

  10. El caso de Plon es muy ilustrativo. Creo que todo es un cúmulo de factores. Una buena obra, enviada en el momento propicio, recibida en una bandeja de entrada más o menos despejada y que justo esté revisándola una persona con gustos compatibles a la obra en cuestión. Y esto repetirlo a lo largo de todo el proceso (lector editorial, editor…).

    Saber filtrar bien las editoriales donde a priori encaja tu obra es otro paso que a menudo olvidamos. Tenemos tantas ganas de publicar que acabamos enviando la propuesta a cuantas más mejor, con la esperanza de que alguna suene la flauta.

    Supongo que da algo de esperanza saber que ni Stephen King ni Doris Lessing ni JK Rowling lo tendrían fácil para volver a empezar. Las cosas están como están, unas editoriales no editan porque no pueden y otras pueden pero no quieren… Hay que mantenerse constantes hasta encontrar nuestro hueco.

    Muchas gracias por el artículo.

  11. Todavía no sé si este post me levanta un poco el ánimo o me lo hunde del todo. Mientras lo decido, decirte que he estado trasteando tu blog y me gusta mucho. Veo muchas afinidades, así que me quedaré por aquí un rato. ¡Saludos!

  12. Me pregunto yo: ¿No se darían cuenta las editoriales de que eran textos plagiados y por eso los rechazaron? Es un pensamiento mío, pues hay programas de análisis de textos para determinar si una obra es un plagio. Al menos, es lo que me han dicho a mi. Lo que me extraña en ese caso es que no lo pusiesen en conocimiento de los autores afectados para que pusiesen la consiguiente denuncia…

  13. Ahora con este artículo todos se van a sentir genios incomprendidos.
    Pero que quede claro que no todos los rechazados son genios de la literatura.
    Los genios anónimos ya somos pocos, las editoriales, casi siempre, gracias al azar y a veces póstumamente, terminan por encontrarnos.

    • Si..Rodolfo !, esperaba que alguien le pusiera humor al debate, pero por favor no me respondas que no era tu intención :-). Agendaré tu nombre Rodolfo Gracida para cuando encuentre alguna publicación tuya en librerías !!

  14. El articulo esta de lujo me ha gustado mucho, pero además me quedo con algunos comentarios muy acertados.
    Creo que puedo hablar desde los zapatos de autor rechazado y la vez editado. Lamentablemente en mi país (Chile) y por lo general en Latinoamérica el tema de la lectura esta subvalorado de maneras horribles, ya sea por un tema político, social o sencillamente monetario. Personalmente comencé a escribir seriamente hace como 7 años, y como muchos, por el solo hecho de mostrar nuestro arte. Desde esa trinchera empecé a conocer el mundo editorial grande y pequeño. Es cierto que las grandes editoriales se quedan con los nombres probados y que les darán jugosos dividendos al invertir algún dinero ¿que queda para el resto de nosotros que aun no tenemos un nombre? las pequeñas editoriales que hacen un trabajo importante a la hora de dar espacios para publicar, pero muchas de aquellas lucran al fin y al cabo con el novel escritor, dejándolo a su suerte una vez que se publica su obra, lo cual me parece un error terrible, ya que olvidan que sin promoción no te puedes hacer un nombre y por lo tanto no puedes vender más. Ante este escenario decidí publicar mi primer libro independiente bajo la ayuda de una ex novia con una agencia de publicidad, lo cual me llevo a caminar kilómetros para ofrecer personalmente mi libro en las librerías, promocionar por face, twitter y cuanta instancia tuviera. Luego de eso conocí las editoriales cartoneras ( una particularmente publicamos un poemario) que comenzaron en Argentina con un transfondo social muy marcado que personalmente creo se ha perdido un poco hoy.
    Hoy me ha fichado una pequeña editorial, la cual comparte mi visión sobre lo que debe ser un negocio editorial pequeño, no multinacional, lo cual estoy bastante feliz y agradecido, ya que mi obra cayo en manos de alguien que le vio valor, no tan solo monetario, literario también.
    Lo único que puedo sacar en blanco de todo esto, un ejemplo desde una trinchera muy personal, es que se deben conjugar unos cuantos factores a la hora de publicar y que tu obra guste; suerte, contactos, talento (esto es subjetivo) y sobre todo trabajo duro, como dicen por acá “creerse el cuento”.

  15. Hola! Te acabo de descubrir por un enlace en el face pero te voy a dejar una opinión.

    Escuché hace cosa de un mes en la SER, eran tres chic@s que hartos de que los ignoraran en la multinacionales, se habían pasado al ebook.

    Bueno el caso es que uno decía que mandó el libro (que en ese momento tenía record de descargas en Amazon) a Planeta y le contestaron que ellos no estaban para hacer famoso a nadie, que ellos publicaban a famosos ya hechos.

    Eso es dar oportunidades y lo demás son tonterías.

    De todas formas en el texto pone que solo contestó la mitad. ¿No sería que muchos lo identificaron y se lo tomaron como un broma?

  16. Hola me encantó la nota, todo es verdad, yo lo viví cuando envíe mi manuscrito a mas de 30 editoriales y agentes literarios, solo 2 editoriales leyeron mi manuscrito, las demás me ignoraron. A ambas editoriales les encantó, pero al ser mi libro del género de literatura fantástica y que este género es considerado anglosajón, por ser mexicana no me podrían publicar y siendo mujer menos, ya que nadie me compraría libros, por más buena que estuviera la obra. Por esta razón tomé la decisión de auto publicarlo y ahora ya está a nivel nacional en México, cada libro lo imprimo uno por uno y mi padre los empasta, y gracias a Dios ha gustado mucho mi obra. Ni te pelan y si existen prejuicios es en el ambiente editorial, pareciera que porque naces en un lugar en específico no tienes talento para realizar cualquier arte, me pareció mas que ridículo. Insisto me encantó tu nota, nada más cercano a la cruel verdad.

  17. Dices: “Una editorial es una empresa, una empresa busca ganar dinero, lo cual es normal, por eso es empresa.”
    Entonces, las editoriales que en su día publicaron por a autores noveles que luego se consagraron, ¿qué eran, ONG?

  18. jaja mas o menos humano ajjaja esta super bueno el articulo y vaya ni darse cuenta q ellos lo publicaron es lamentable cuando se nota como se preocupan mas por vender en cantidad q en la calidad si fuera calidad se daría mas oportunidad a aquellos q son tan locos y únicos para tener una historia nueva y fresca que quizás marque una diferencia y no solo aceptar una historia solo por que hay un nombre de fama en medio pero bueno que la escritura y la imaginación sigan impresionandosnos apesar de esto… =D

  19. He sido lectora editorial durante años, y he de decir que leíamos todo lo que caía en nuestras manos. Lo que es cierto es que, haciendo un cálculo aproximado, el 98% de lo que llegaba era muy malo, y el 2% restante simplemente era pasable (que no publicable). Habría sido casi imposible no detectar una auténtica obra de arte. Lo que pasa es que muchos de los libros que se publican, de autores conocidos, no son buenos. Muchos de los libros que se ganan premios, no son nada buenos, si hablamos de literatura. Si yo hubiese leído “50 sombras de Grey” jamás habría hecho un informe favorable, porque no es un buen libro. Ahí está el problema. Es una cuestión de conceptos.

    • Interesante y nuevo punto de vista quizás eso ayude es una cuestión de conceptos pero precisamente si es una cuestión de conceptos porq no tener en cuenta que los conceptos de la sociedad avanzan y cambian constantemente lo q antes era imposible de aceptar ahora es de lo mas normal así q porq no arriesgarse con algo nuevo’? que quizás al publico con conceptos diferentes al de la editorial le guste?

    • Pero también es cierto que la experiencia de lectura de un evaluador de editorial es sesgada desde su concepción. De alguna forma la lectura se predispone al rechazo y no al aval; de tal manera que ciertos rasgos que podrían ser valiosos desde otro tipo de mirada,pueden descalificarse muy fácil. Estoy seguro que cuando leen una obra de un autor que admiran, o que lleva sobre sus hombros algún tipo de prestigio, muchas cosas en el cerebro operan de manera diferente.

    • Estoy de acuerdo contigo. Hay muchos libros que publican que son una autentica porquería pero que salen a la luz porque el autor es muy conocido. Me refiero por ejemplo, a esos autores que publican dos o tres cosas al año, supongo que por contrato, que no tienen calidad ninguna, pero que salen a la luz.

  20. Finalmente el editor busca y decide a quien publicar, independientemente de calidad o méritos. Es un mito eso que el autor busque una editorial; siempre funciona a la inversa. Y tiene toda la lógica. El que tiene el dinero manda. Si el autor cree que es tan bueno, que funde su propio sello editorial.

  21. Hola,
    Me ha encantado el articulo. Lo he encontrado por casualidad en Facebook.
    Yo creo que ni todo es blanco ni todo negro. Yo también soy escritora y, gracias a una editorial pequeña que ha valorado mi novela, he conseguido publicarla. Aún lleva poquito y por supuesto, darme a conocer es un trabajo duro y complicado, pero no imposible.
    Yo creo que las editoriales reciben tantos manuscritos que es imposible leerlos todos, y muchas veces, creemos que lo que hemos escrito es “la hostia” pero cuando lo sometemos a las críticas, descubrimos que no lo es. Yo, gracias a dios, estoy recibiendo buenas criticas de momento, sin embargo, entiendo que no todo el mundo va a juzgar una obra del mismo modo. Lo que a unos les gusta, a otros les desagrada y por ese motivo, un manuscrito mandado en determinado momento y leído por determinado lector editorial, puede o no salir a la luz.

    Es mi humilde opinión!!

  22. Lindo tema Isaac !, sufrido por muchos escritores desde siempre. Di con tu blog por un amigo que compartió tu nota en el face. Los comentarios la enriquecen más aún, verdad?. Todos muy buenos y algunos además muy simpáticos como el de Rodolfo Gracida, siempre es bueno que alguien le ponga humor al debate. No soy escritor ni mucho menos, pero igual los entiendo, porque sospecho que la mayoría de los “Escritores” anhela ser leído, no solo por natural vanidad sino porque creo viene a completar el gozo de escribir, y si además puede ganar dinero con eso, más placer aún. Pero esa frustración se sufre en todas las profesiones, artes, y ciencias; aunque no es mi intención apelar al consuelo porque es de tontos, sino alentarlos a perseverar en esta maravilloso arte de las letras, porque aunque solo lo lean sus conocidos, cuando hay calidad a la larga se trasciende; mucho más ahora gracias a las redes sociales, tal como está sucediendo ahora con vos Isaac, a quien te estamos conociendo muchos. Un fuerte abrazo y muchos éxitos.

  23. Que el mundo de los libros es un negocio y que lo único o al menos lo más importante para las editoriales es ganar la mayor cantidad de dinero posible, no es una novedad, pero ,me parece muy interesante por así decirlo lo de Plon, creo sinceramente que la gran mayoría de las editoriales y agentes ni siquiera leen los manuscritos.

  24. Por eso me he sumergido en el mar de la publicacion independiente. Busco que me lean y que más gente conozca mis relatos. La “calidad” es una apreciacion de “cuanto dinero ganare con este autor”
    mientras que otros buscamos llevarte de viaje entre palabras y entregarte una historia que llegue a tu interior.
    Freddy D. Astorga

  25. Después de trabajar un tiempo en editoriales, puedo, con todo el pesar de mi corazón, decir que sí es una situación muy difícil. Una editorial grande recibe al día más o menos entre dos y cinco manuscritos, si son pocos. Los editores tienen de dos normalmente: trabajar aquellos manuscritos que están por publicar, o dedicarse eternamente a escoger manuscritos que no tendrán tiempo de editar para su publicación. Las primeras lecturas, sobre todo para literatura, son muy difíciles pues tienden a ser muy superficiales. Sólo lo que atrapa el ojo se manda a dictamen, pero la gran mayoría se queda ahí, en uno de los grandes gabinetes donde se apilan manuscritos que tardan semanas o meses en ser hojeados siquiera… Sin tomar en cuenta que, aunque duela decirlo, también llega mucha basura; el posible primer lector puede ya encontrarse ofuscado y predispuesto.

    El mercado está saturado y los tiempos muy apretados para dedicarle el tiempo necesario a todos ellos. Es triste, pero justamente pasa lo que dices: es un negocio y, como tal, tiene fechas que se tienen que cumplir y tareas que hacer. No sólo es el dinero que se tiene que invertir en un manuscrito anónimo (entre tanto texto, todos somos anónimos), sino el tiempo.

    La mejor opción, creo yo, es ganar un premio primero. Aunque no es garantía.

    Me gustó tu post. Seguiré rondando.

  26. Y aquí asoma la pregunta que esconde detrás el gran telón:
    Entonces para que se escribe…
    ¿para contar épicas historias?
    ¿para abofetear las yacidas conciencias?
    ¿para vivir y morir al mismo tiempo que se escribe?
    o para complacer el grueso del mercado, lo digerible, el fútil e insustancial grito de la moda. Donde están los que hacían temblar el alma y el espíritu, los temerarios, donde están los inmortales.

    • Hola Demian, además de filosofo tienes estilo romantico, me gusta tu respuesta a la interesante e inquietante debate que se viene tratando. Al respecto, todo esta dicho y no tengo nada que agregar. Solo queria decirte que me gusta tu estilo y que leeria tus cuentos o novelas.

  27. Tristeza e indignación… pero por desgracia, nada de lo lo leído en este artículo me sorprende.
    Y por cierto, no es que las editoriales ni los agentes literarios no sean capaces de reconocer una buena obra (que también), simplemente es que no las leen.
    Una gran editorial o una agente literario de renombre, ni siquiera se va a molestar en abrir el manuscrito de un autor desconocido.
    Aquí en España podíamos hacer la prueba de enviar a cualquier editorial de “prestigio” los primeros capítulos de El Quijote, pero así tal cuál, sin ni siquiera cambiar los nombres o modificar nada, que nos vendría rechazado de igual forma. Pues jamás iban a leerlo si provenía de un escritor que no tenga ya un nombre.
    Eso sí, siempre nos quedará el libro de Belén Esteban, una gran obra que pasará a la historia de la literatura universal. Es lógico que apostaran por ella…

  28. ¡Muy bueno! Con tu permiso lo difundo y comparto y esas cosas.

    Un detalle que no conocía es el de Richard Bachman. Pensaba que los libros publicados bajo ese pseudónimo sí habían cosechado un razonable éxito, aunque no a los niveles de Stephen King, y que la razón por la que el escritor usó ese falso nombre era para evitar la saturación del mercado, porque su editor no quería publicar demasiados libros seguidos del mismo autor, vaya.

    Es decir, que a Richard Bachman sí le leían, aunque no tanto como a Stephen King.

    Hace tiempo leí una anécdota curiosa. No la recuerdo con exactitud así que quizá no sea muy precisa, pero en fin…

    Una mujer estaba encantada con el libro que estaba leyendo, de un autor casi desconocido, que si no recuerdo mal lo había obtenido en un club de lectura al que asistía. Era un libro de intriga y espionaje militar, y le dijo a su marido que se lo leyera, que seguramente le gustaría.

    El marido lo comenzó a leer en un viaje en avión. Cuando aterrizaron lo estaba leyendo, así que bajó del avión con él en la mano. Un periodista le preguntó por el libro y el hombre recomendó su lectura, porque a él le estaba gustando mucho.

    El libro se llamaba La Caza del Octubre Rojo, de Tom Clancy, y el hombre que bajaba del avión era Ronald Reagan. El autor, gracias al golpe de suerte y a la mujer del entonces presidente de EEUU, se convirtió en un superventas.

  29. Muy interesante artículo. Comparto mi experiencia personal. Mi primer libro -ensayo- lo publiqué con una editorial -no muy grande-. El segundo, una historia de ficción, lo envié a unas cuantas editoriales: respuesta mayoritaria, el silencio. Algunas negativas.
    Cansado del tema opté por la autopublicación en Amazon. Adjunto el lin khttp://www.amazon.es/España-inventariada-Guillermo-Gómez-Ferrer-ebook/dp/B00K4EP96C/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1399391694&sr=8-1&keywords=españa+inventariada. ¿Resultado? Nada del otro jueves. ¿Es malo el libro? Supongo que los hay mejores y los hay peores. Pero, efectivamente, el volumen de ventas responde a un conjunto más amplio de factores: la calidad de la obra -literariamente-, el tema (mucho más importante de lo que parece), el género, la marca del autor (es decir, la expectativa que lleva a creer que será un buen libro por según quién lo ha escrito) y las estrategias de promoción (en el caso de autopublicación, incluyendo en ellas el precio, difusión, etc).
    Sin embargo, hay un factor que siempre acaba ajustando el valor de la obra y su reconocimiento: el tiempo. Lo que uno desearía es que ese tiempo coincidiera con el momento de publicar para saber así si “realmente” uno ha escrito una obra que merece la pena o no.
    Al menos, queda la esperanza.

  30. Efectivamente, el problema generado por la industria cultural es que publican libros para que sean comprados y no para que sean leídos. Muchas personas solo compran los libros y tal vez realizan una lectura “a vuelo de pájaro” para tener que comentar en su circulo pseudointelectual, de ahí el chiste de la chica “in” a la que le preguntan si leyó “El dinosaurio” (de Monterroso)y ella responde “sí, todavía lo estoy leyendo”; esto simplemente evidencia que la gran mayoría de personas leen, o compran libros más bien, por moda o por parecer inteligentes, de la misma manera por la que compran ropa o forman parte de una “minoría” o escuchan música, etc. Recomiento la solución que propone Aldous Huxley en sus ensayos “Demasiados libros” y “Best sellers”.

  31. Artículo muy interesante ademàs de clarificador. Creo que en líneas generales, viene a confirmar lo que la mayoría de escritores noveles ya sabemos cuando nos decidimos a enviar nuestros manuscritos. Plantea una reflexión más que enriquecedora. Gracias.

  32. Un artículo excelente, y unos comentarios a la altura del mismo. Gracias a todos, me ha encantado leeros. Vuestras palabras resultan reconfortantes para otra aventurera en el mundo de la auto-edición. Podríamos montar un club o una asociación de “auto-editados”… Seguro que reiríamos a gusto, juntos. Yo me puse a escribir para eso: para reír y para compartir alegrías. ¡Un saludo risueño!
    Os espero en el blog de “Ri-yendo por el mundo en tiempos inciertos”: http://www.ri-yendoporelmundo.com

    • Me ha gustado mucho el artículo y bueno, pues nos abre todavía más los ojos a lo que todo el mundo por lo menos sospecha. Según dicen los escritor veteranos que se dignan a dar algún consejo a los noveles: es más fácil acceder a los concursos pequeños e ir subiendo escalones poco a poco, aunque estoy de acuerdo en que hay que estar con las personas adecuadas y en el momento adecuado, pero con la obra hecha.

  33. Muy interesante el artículo. Por eso aparecieron editoriales independientes.
    Si no te importa, nos gustaría incluir tu artículo en nuestra web.

  34. Dos conclusiones a ojo de buen cubero: Pareciera que las editoriales cuentan con personas que solo leen lo que les mandan y nada más. Y, según este artículo, el público estaría demostrando una ausencia completa de curiosidad al creer que solo las obras de los famosos son dignas de su atención. No se vayan que esta discusión se pone buena.

  35. Moraleja: El arte es tan subjetivo que el prestigio pasa a ser una simple cuestión de consenso y popularidad, es por eso que muchos artistas confunden la causa con las consecuencias y quieren ser famosos para que les publiquen o les hagan exhibiciones en lugar de perseverar en silencio hasta que la sociedad se rinda ante su trabajo. La editoriales son como cualquier otro negocio artístico, los estudios de cine no tiene idea qué película va a ser un éxito de taquilla, las casas disqueras no saben qué artista se volverá platino, etc. Por fortuna cada vez es más fácil evitar al intermediario por medio de las nuevas tecnologías…

  36. Interesante pero que falta de posicionamiento. Las editoriales son iguales que los bloggeros. Hacen y dicen lo que menos les perjudique. Aunque sean aprte del mismo discurso posmoderno vacío.

    d

  37. Es cierto. No buscan calidad, sino que se pueda vender fácilmente.
    Pero, en ese caso, que no se hagan llamar “expertos literarios”, porque no lo son. No son ni expertos en ventas; son simplemente evaluadores.

  38. Este artículo no tiene ninguna profundidad y sus argumentos no son suficientes para generar debate… lo que pasa es que no conozco al autor del artículo y esta página es sólo vista por unas 100 personas. 🙂

  39. Para que veamos lo difícil que es sacar la cabeza victoriosa de entre el montón del estercolero que supone la actual industria editorial digital. Todo el mundo escribe. Todo el mundo edita. Pocos leen. Muy pocos saben distinguir los textos con calidad literaria. Y el montón del estercolero sigue y sigue creciendo. Mientras tanto, los damnificados de la bisoñez editorial debemos seguir escribiendo y aguardando que suene la flauta de algún editor serio y dispuesto a apostar por un novel. ¡Ánimo chicos y chicas de pluma en ristre!

  40. Excelente artículo… coincido con más de un comentario, en toda creación artística existe el mismo dilema.
    Chaplin decía: trabaja, trabaja, trabaja… en eso consiste el talento.
    Opino lo que se debe hacer es crear sin detenimiento, porque los verdaderos artistas crean por una necesidad del espíritu, y dejar que tu obra sola haga ruido… Suerte aquéllos que tengan un hermano como Vangoth que haga de mecenas, el resto seguramente dejará de intentarlo y pasará inadvertido.

  41. Reconfirma cuan celoso es éste bicho, el éxito.
    Otorgado a unos por merecimiento,a otros por suerte,o por nepotismos o contactos.
    Finalmente cuando un talento posee un valor equivalente al oro y persevera se aumentan las probabilidades de llegar. Más no las garantiza.
    Remenber Van Gogh.
    Por lo demás el artículo abre los ojos del pensamiento a preparase a mover en el ajedrez editorial.

  42. Hola a todos. He leído muchos de los comentarios y tengo que concordar con la mayoría. Mi caso puede sonar particular pero no lo es.
    Envié mi manuscrito a una editorial de EEUU y en 14 días recibí la respuesta: aprobado. Se imaginaran la alegría. Para una persona que nunca vio la lectura como deleite sino hasta unos pocos años atrás, que jamás escribió en su vida y aprendió de manera autodidacta a hacerlo, no hubo mayor recompensa ni felicidad. Encontrar tu pasión y posible sustento es una bendición. Pensé tener la vida resuelta pero no fue ni es así. Una obra no es suficiente.
    El artículo (muy interesante por cierto) habla de lo intrincado y paradójico que pude ser el mundo editorial, sin embargo, nos da un atisbo de respuesta para contrarrestar esa incertidumbre: crearse un nombre ¿Y cómo? Con trabajo, nada más. Uno es ninguno, pero las probabilidades aumentan cuanto más manuscritos tengamos. Yo tengo varios desarrollando al mismo tiempo; es difícil pero no imposible.
    Saludos a todos.

  43. Como economista, y lectora, puedo decir que efectivamente, una editorial es una empresa, y está para ganar dinero. Pero precisamente por ello, deberían intesarse por todos los manuscritos que les llegan, para no dejar pasar oportunidades tan grandes como la saga Harry Potter.
    Si no, las editoriales minimizan su posibilidad de pérdidas pero también de obtener un buen beneficio. Por otro lado, se puede conocer lo que triunfará, estudiando los gustos y preferencias del consumidor, algo que estudia desde hace años el área de la economía y el marketing.

  44. Quisiera explicar mi opinión particular al respecto de este artículo.
    Conociendo en amplitud el sector editorial, me niego a perder el tiempo en gastar mi dinero en enviar manuscritos a nadie; pues mi libro merece bastante más consideración de la que ofrecen en general las editoriales.
    Asimismo, me niego a autoeditar y crearme falsas espectativas, además de invertir un dinero que no tengo para, en el mejor de los casos, vender algunas centenas de ejemplares, de cuyos beneficios se lleva buena parte Hacienda.
    En definitiva, hace tiempo que decidí compartir mi trabajo en las redes sociales, cosechando más éxito del inicialmente imaginado, viendo así recompensado sobradamente mi esfuerzo, tras casi cinco años de escritura, sin más propósito que disfrutar del placer de escribir, y difundir mi historia, que en definitiva era mi principal objetivo.
    Atentamente. donpepe.

  45. Lamentablemente esto siempre ha sido así y seguirá siéndolo. Yo mismo he enviado varios de mis manuscritos a tantas editoriales que he perdido la cuenta, y apenas unas pocas me han dado “positivos”
    Y para peor, los negativos ni siquiera puedes tomártelos en serio, ya que las razones por las que te rechazan son cuando menos, ridículas e imposibles de creer, ademas de sospechosamente falsas y genéricas.

  46. Queda clarísimo. La fama no es puro cuento. No importa la calidad de la obra que hagas. Sólo importa si la hace un famoso. Y esa actitud no es sólo de quienes toman las decisiones (en este caso las casas editoriales), sino del propio público.
    La pregunta correlativa es: En este estado de cosas, ¿cómo se accede a la fama?
    Si no se llega a ella mediante la calidad artística, ¿mediante qué?

  47. Pues yo me se de la historia barcelonesa de un escritor al que también le rechazaron su obra por carecer de interés. Pobre Gabriel. El García Márquez, vaya.
    Y los tirones de barba que se hizo el editor barcelonés cuando vio las pilas de libros de Cien años de soledad en las librerías, y que publicó Editorial Sudamericana. En la que yo trabajaba en aquella época, encargué cien ejemplares que se vendieron en nada de tiempo.

  48. El artículo no es más que una confirmación de una evidencia. El sector editorial es un reflejo de la mediocridad general de la sociedad. Gratifica, sin embargo, a todos los que hemos sido rechazados en alguna ocasión por editoriales reputadas, pero es un tema caducado.
    Hoy por hoy publicar es más sencillo que nunca en la Historia. Están las herramientas para hacerlo todo por ti mismo y tener una mínima notoriedad entre los que aún se interesan por la lectura. Si más allá de escribir, lo que buscas es la fama rápida, mejor ve al gimnasio, depílate y participa en “Mujeres hombres y viceversa” o similar. Allí es fácil destacar con una esdrújula, y tal vez le quites unas decenas de firmas a Belén Esteban en la próxima Feria del Libro.
    Yo escribo, entre otras cosas, por mi necesidad de crear y hacer uso de mi libertad. ¿Por qué escriben ustedes? Ahí queda la pregunta.

  49. Está claro, lo que vende es un nombre y no una historia. A las editoriales les da igual la calidad de un escrito, lo que quieren es un nombre que la gente conozca y sepan que van a vender. Y gracias a eso hay que buscar entre miles de libros para encontrar un argumento bueno y/u original.

  50. “Esbozo de listas de libros u obras literarias con mayor cantidad de palabras/words de un solo autor y de un único título, no obras completas del autor, en alfabetos occidentales”.

    1º J.M.M. Caminero, Soliloquios o Cuadernos o Ensayos o Enciclopedia Filosofía (43 volúmenes o tomos, 42.900 páginas/pages, contiene aproximadamente/approximately 23.000.000 palabras/words) . Español o castellano.
    2º Adolf Wölfli, Sin Título. 25.000 páginas. 1600 ilustraciones en 45 tomos.
    3º Mark Leach, Marienbad My Love (contiene aproximadamente/approximately 17.000.000 palabras/words). Inglés.
    4º Henry Darger, The Story of The Vivian Girls, in […]. (Contiene aproximadamente/approximately 23.000 páginas, 16.000.000 de palabras/words). Inglés.
    5º Nigel Tomm, The Blah Story (contiene aproximadamente/approximately 11.300.000 palabras/words). Inglés.
    6º Mohiuddin Nawab, Devta (contiene aproximadamente/approximately 11.200.000 palabras/words escrita en urdu).
    7º H. Balzac, La comedia humana (contiene 95 partes más 48 partes inacabadas, contiene aproximadamente/approximately 11.000.000 palabras/words). Francés.
    8º Joe Gould, Historia oral de nuestro tiempo. (Contiene aproximadamente/approximately 10.000.000 palabras/words). Inglés.
    9º John Cheever…

  51. A mi entender el problema de los escritores, en parte es de los propios escritores. De nosotros.
    Si hubiese directorios o centros documentales o archivos, online, en los cuales, los escritores que quisiesen, tuviesen el curriculu. Y en una segunda fase, obras propias.
    Las editoriales y las revistas tendrían que ir a buscar a ese lugar, obras nuevas, autores nuevos…
    Pienso que esto no tendría apenas coste económico. Podría realizarlo un departamento de filologia de una unvierseidad, un museo, una escuela de autores, o cualquier otro organismo público y privado.
    Por otro lado, habría la posibilidad de que al menos, los autores, quedasen sus nombres, y al menos los títulos de sus obras.
    Creo que si se desea una industria cultural seria y profunda, hay que copiar de la industria normal. Que hay que hacer para la industria da la madera, lo primero saber, cuántas industrias de la madera existen, nombres, etc.
    Si un botánico quiere estudiar cuantas plantas tienen un monte o un ecosistema, lo primero que tiene que averiguar, es el nombre de las plantas, etc. Quizás encuentre alguna nuev.a
    Pienso que esto es lo primero que hacer…
    Gracias. Espero que alguien lo estudie y empiece a construir este proyecto. Perfeccionándolo o modificándolo.

  52. Existe un caso patético. “La conjura de los necios” (A confederacy of dunces, 1962), es una novela de John Kennedy Toole publicada póstumamente en 1980 y ganadora del Pulitzer en 1981. El autor nunca vio publicada su obra en vida. Al parecer, envió el original a varias editoriales, que fue rechazado por todas. El 26 de marzo de 1969 John Kennedy Toole se quitó la vida.
    Años después, su madre presentó el manuscrito a distintas editoriales, con ningún éxito. Finalmente, el escritor Walker Percy intercedió en su publicación, que obtuvo un considerable éxito comercial. El libro, en clave de humor corrosivo, destila una profunda tristeza.

  53. Yo soy un escritor “suertudo”. He publicado 25 títulos, varios de ellos con varias versiones, ya sea porque han sido traducidos (al francés, portugués, las lenguas de España, inglés, italiano y coreano)o porque han tenido más de una edición en más de un país de lengua española. Por eso motivo he tenido relaciones con una veintena de editores. Tengo un cierto reconocimiento de la crítica y a veces del público, pero eso no me libra de la amarga experiencia de ver manuscritos que esperan durante años una respuesta que suele no venir nunca. Creo que por mi autoexigencia y por la experiencia acumulada, no suelo mandar manuscritos que no merezcan el más mínimo interés; pero no por eso todos los editores tienen que apreciar la propuesta. Las razones por las que se decide publicar o no un libro, raramente tienen que ver con “la estricta calidad”, sino con cuestiones tales como la oportunidad, la presencia o no de otras obras de tema, estructura o trama similar, la adecuación a la línea editorial, a la moda, etc. La calidad es algo relativo, puesto que consiste en la satisfacción de las espectativas de un lector (en este caso, el editor) determinado en un momento determinado. El otro problema es que, efectivamente, los editores disponen de muy poco tiempo para dedicar a cada libro. Las cosas irían mejor si no todo el mundo se creyera escritor, y si todos los que realmente lo son, trabajaran sus manuscritos hasta alcanzar realmente toda la calidad que son capaces de aportar. Así la avalancha de manuscritos que aterriza en las editoriales sería menor y la selección sería más rigurosa. Esto por no hablar de editores escasamente capacitados para juzgar la calidad de una obra (que existen) o suficientemente libres como para no tener que someterse a la tiranía de los jefes comerciales (representantes de los accionistas) que no les dejan el menor margen de error. Es cierto que se publican muchos libros malos y que muchos buenos se quedan en el camino, pero también la abrumadora mayoría de los libros rechazados están mal escritos. En cuanto a pasar por un premio, como sugiere uno de los colegas lectores de este blog, es una opción todavía menos confiable que la selección editorial.
    http//:elpajarolibro.blogspot.fr

  54. Y otras veces, un libro sin contenidos lo suficientemente moral o, necesario para llenar el alma de un poco de sabiduría entre la fantasía o la realidad escrita, llegan a una fama irrompible, hoy en dia poco importa las palabras, mas bien si la fama.
    He publicado tres libros, voy a por el cuarto, tengo 21 años y se que jamas seré reconocida pero a veces me pregunto, ¿no es mejor ser quien se es, y olvidarse de que alguien venga y te brinde con su aceptación si para ello debes de dejar ser quien eres? Un escritor es escritor en su casa, cuando escribe por su propia gratificación personal, y sí, es cierto que me alaga cuando alguien me dice que se ha emocionado con mis libros, pero eso es lo grande, la emoción despierta en corazón ajeno, no, el solamente gustar.
    Posdata no se como seguir tu blog, y quiero hacerlo.

  55. Hola.
    Voy a hablar de mi, porque es el caso que más conozco, llevo más de cuarenta años escribiendo. Y he realizado, un único título, de un único autor, de una obra que ahora titulo: “Cuadernos o Soliloquios”, es una mezcla o combinación de todos los géneros literarios y filosóficos, se podría decir que es una especie de novela-ensayo-filosofía, o de ensayo-novela-filosofía.
    He ido autoeditando en ediciones muy modestas, con muy pocos ejemplares, incluendo dentro un Cd o Dvd según épocas, dónde estaba una gran parte de dicha obra.
    La he ido enviando en estas más de tres décadas, a miles, literalmente a miles de personas de la indutria cultural, e instituciones: directores de revista, editoriales, críticos, etc.
    No he conseguido que ninguna editorial se intersara en publicarme, cien páginas de esa obra, no he conseguido hasta ahora, que ninguna revista, realice una recensión de media página de esta obra.
    Incluso admitiendo que sea la obra de peor calidad del mundo, supongo que debería tener y ocupar un lugar bajo el sol de la cultura, de la industria culural, sea privada o pública.
    No diré otras cosas…
    Se me olvidaba esta obra, de un unico título y un unico autor, consta de cuarenta y tres mil páginas, veinte tres millones de palabras. Es una de las tres obras más extensas, que se sepa, de un unico autor, y de un único título.
    Si escribo esta referencia, es quizás, porque ya voy alcanzando una edad, que no sabe a uno cuánta vela le queda a uno.
    http://personal.cim.es/filosofia http//twitter.com.jmmcaminero
    Gracias. Perdonen las molestias. jmm caminero – 06 nov. 14.

  56. Pingback: lector editorial
  57. Se supone que hay personas, escritores, que leen para una editorial. Son su comité de lectura. Pero eso no significa suponer que todas las personas que “leen” para determinada editorial conozcan todas las obras publicadas por dicha editorial o, aún, que tengan que estar de acuerdo con las publicadas. Si yo fuera lector de una editorial (aunque es posible que lo sea), y me presentaran una obra de Proust o de Lezama Lima, sin duda la rechazaría, porque no me gustan. ¿O es que se supone que yo debo dejar de lado mis criterios personales y decir que es bueno todo lo que los demás digan?

    • Puede que yo también sea lectora de una editorial. Y lo primero que tengo claro es que hay que ser objetivo. El hecho de que a mí no me guste la ciencia ficción, el terror o lo paranormal no significa que si llegase a mis manos el manuscrito de La metamorfosis de Kafka, no reconociese que estoy ante una obra maestra de la literatura.
      Un lector editorial debe contar con la cultura literaria suficiente como para saber distinguir a cada momento qué tiene calidad y qué no, así como la posibilidad de la obra de ser un éxito o un fracaso en el mercado editorial actual, independientemente de los gustos personales.

  58. Todo puede resultar muy comprensivo, pero el hecho de que algunos agentes, o editoriales, anuncien en sus páginas que tardarán un tiempo aproximado de un mes, o tres meses, para darles una respuesta y después no lo cumplan, me parece una falta de respeto hacia los autores.

  59. Hola
    Pase por aqui vía los comentarios. No sé si tu articulo es tan fantástico, entretenido e interesante como dicen los comentaristas , pero siguiendo la tradición de las editoriales comerciales, como al parecer por los comentarios tu artículo es vendible, no lo voy a rechazar.

  60. La solucion es que existan o se creen centros documentales o archivos, online o reales, dónde el autor que quiera o desee, pueda dejar su producción para el futuro. Solo eso. De ese modo, habría una esperanza que tus diez libros de poesía que has escrito durante toda tu vida, no se destruyan en los cajones. Que algo pueda quedar para el futuro. Igual que hay centros documentales de música y de teatro… Solo eso… Esto cambiaria todo. Porque al menos, habría esperanza de que algo quedase en el futuro…

  61. Para nada sorprendente por desgracia. Está bien claro que en el mundillo o tienes pedigree o eres carne de cañón. Si yo me apellidase Reverte ya podría dedicarme a escribir novelas aburridas en cartones de pizza que seguro que cotizarían en bolsa.

    Nada mejor que tener un buen Padrino

  62. También está el interesante caso de los blogueros y youtubers (con gran cantidad de seguidores) que publican libros y sus editoriales los lanzan con bombos y platillos. ¿Son libros de calidad, o solo son autores con un porcentaje de ventas asegurado? Me inclino por la opción 2. La calidad se puede editar.

  63. Hola! me encanta tu blog y los comentarios que ha suscitado. Debido a la sinceridad de los mismos, voy a compartirles mi humilde experiencia. Después de jubilarme -de un oficio que nada tiene que ver con la literatura- escribí una novela histórica y la envié a concursos, quedando como finalista en dos. Un día recibí una propuesta de la más importante casa editorial, yo: ¡en las nubes!. Fue publicada, se vendió bien, mas el sello editorial nunca me tomó en cuenta para hacerle promoción ni presentaciones. Me dieron el porcentaje que me tocaba en libros ( precio al público), cuando las ganancias de las librerías es del 40-60% y ¡FIN! Les envié 4 novelas más y siempre recibí rechazos, de modo que las publiqué con universidades y otra en edición de autor (en honor a la verdad creo que el antecedente me ayudó) Y es todo. Creo que el poder crear tus mundos, con tu propio lenguaje y tener lectores con quienes compartirlos es suficiente retribución. Obvio, no tengo apuros financieros porque soy pensionada, mas pienso que trabajando, corrigiendo, releyendo, perfeccionando, el tiempo se va y no quedan espacios para lamentarse de no ser famoso. En estos tiempos hay las mejores herramientas para poder compartir su trabajo. Yo también me quedaré por aquí. Saludos a todos.

  64. Un artículo que no deja indiferente a nadie, sin duda.
    Es descorazonador para quienes soñamos con poder ver, algún día, nuestro trabajo a la venta, en una librería. Nadie nos garantiza nada en esta vida, ni en este campo ni en ningún otro.
    Que pases una feliz semana.

  65. Según a mi entender todo negocio “intermediario” comienza a perder prestigio gracias a la comunicación, internet y nuevas posibilidades. Eso equilibrará la balanza… Las cosas buenas creo solo pueden ser vendidas por quien las siente buenas. Y ahora incluso hasta los artistas, escritores y humanos en general debemos aprender a hacer marketing propio y de nuestras creaciones. La evolución va poniendo cada vez más herramientas a nuestra disposición.
    Es momento de nuestras creaciones al mundo y no a las editoriales o intermediarios.

  66. Una aclaración. Hace años asistí a una conferencia de Doris Lessing en la que comentó esa anécdota, pero solo una pequeña editorial universitaria valoró positivamente su obra. Saludos

  67. Esto sucede en todos los campos y disciplinas, pero en el arte es mas notable. Recuerdo dos casos el de Charles Chaplin quien se presento a un concurso de imitadores de el mismo, y quedo de tercero. Hubo un cantante espanol imitado por otro de la misma nacionalidad que viajo primero a America y se establecio en Mexico. Cuando el original hizo lo mismo, fue rechazado y acusado de imitar a su imitador.(Perdon por las tildes y enes de espanol). En el campo tecnologico Bill Gates no le dio mucha importancia a Internet, al comienzo, ni a la plataformas de navegacion, ni a los Buscadores. Hubo alguien que rechazo la TV recien inventada y dijo que eso no servia para nada. Muchas canciones exitosas fueron rechazadas por las primeras artistas a quienes se las ofrecieron y luego otras la cantaron con enorme exito…y asi, igual con papeles de personajes cinematograficos ya miticos…El mismo Albert Einstein inspirador de la Fisica Cuantica fue su propio enemigo…Por tanto, no es raro que suceda en la literatura donde se requiere un arduo trabajo de lectura, sensibilidad y humildad para comprender y dejarse impregnar de ideas, imagenes y sensaciones ajenas. Julio Cortazar decia que habian dos clases de lectores, hembra y macho, quien se deja penetrar de la lectura y el que no. En las editoriales abundan los machos.

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