“Haz el trabajo”

haz el trabajo

Steven Pressfield es un veterano escritor de éxito. Hace ya mucho tiempo me leí su Puertas de fuego y me gustó tanto que cogí carrerilla leyendo un par más de sus novelas sobre Alejandro Magno y Alcibiades (que soy un yonki de la historia contribuyó).

Pero uno de los libros que más me gustó de él fue The War of Art, donde narra su visión sobre crear y escribir.

Pressfield tiene un estilo muy castrense de decir las cosas. Lenguaje duro como la piedra, sin florituras, a la cara y sin endulzar, algo que, personalmente, me suele llegar más que cuando me pintan el lienzo con más colores de los que tiene.

Hace no demasiado leí su breve volumen Do the work, donde incide más en sus ideas sobre los temas de crear y escribir.

Me gustó mucho y me fue muy útil.

En una óptica muy de Hemingway, que dijo que escribir no tiene nada y que sólo hay que “ponerse delante de la máquina de escribir y sangrar”, Pressfield habla de la Resistencia, ese enemigo mortal que quiere impedir que crees algo y hagas lo que siempre quisiste.

La Resistencia es un enemigo formidable y es obvio que, mirando alrededor, la gran mayoría de las batallas las gana.

La solución de Pressfield es que uno debe dejar de ser un “Amateur” y volverse un “Profesional“, haciendo lo que los profesionales hacen.

No hay nada de romántico en convertirse en un “Profesional“, simplemente se basa en ponerte cada día, en subir la colina aunque las zarzas te arañen los pies, en empujar la roca cuesta arriba, incluso cuando a la vista no hay ningún motivo para hacerlo.

Y así, a la manera de los mercenarios antiguos, te curtes y vas a la batalla, peleando sin importar el poco sentido que tenga.

Es una verdadera pena que Do the work no esté en español, debería ser de lectura obligatoria por todo aquel que quiere crear algo, ya sea un libro o cualquier clase de proyecto.

He aquí unos pedazos traducidos que me han gustado.

PERMANECE PRIMITIVO

El acto creativo es primitivo, sus principios son los del nacimiento y el génesis.

Los bebés nacen con sangre y caos, las galaxias llegan a ser a causa de cataclismos primordiales.

La concepción ocurre a un nivel primario, no intento ser ocurrente cuando hago hincapié en este libro en que es mejor ser primitivo que sofisticado y que es mejor ser estúpido que inteligente.

Hasta la madre más culta da a luz sudando, dislocada y maldiciendo como un marinero.

Ese es el lugar que habitamos como artistas e innovadores. Es el lugar en el que tenemos que llegar a estar cómodos.

La sala del hospital puede ser impoluta y estéril, pero el nacimiento en sí siempre tendrá lugar en medio del caos, el dolor y la sangre.

SIGUE TRABAJANDO, PARTE 2

A veces, los miércoles leo algo que escribí el martes y pienso: “esto es una basura, lo odio y me odio a mí”. Entonces leo el mismo pasaje el jueves. Para mi sorpresa se ha vuelto brillante durante la noche.

Ignora los falsos negativos. Ignora los falsos positivos. Ambos son la Resistencia.

Sigue trabajando.

EL GRAN CRASH

Lo estábamos haciendo tan bien. Nuestro proyecto marchaba viento en popa y casi terminado (de hecho es posible que lo hubiéramos terminado).

Entonces, inevitablemente, todo se estrella.

[…]

El gran Crash es tan predecible en todos los campos de la creación, que prácticamente podemos ajustar los relojes con él.

Apuesta por él, va a suceder.

La peor parte del gran Crash es que nada puede prepararnos para ello.

[…]

El gran Crash me ocurrió hace poco. Mi nuevo libro La Profesión, estaba terminado, después de dos años de trabajo.

Estaba orgulloso de él, estaba emocionado, estaba seguro de que había alcanzado un nivel al que antes nunca había llegado.

Entonces se lo mostré a la gente en quien confío.

Y lo odiaron.

Déjame decirlo de otra manera.

LO ODIARON.

La peor parte es que tenían razón. El libro no funcionaba, su concepto era débil y esa debilidad era fatal.

Me gustaría decir que me repuse y que puse firme a ese cabrón en cuestión de días. Desafortunadamente lo que ocurrió es que yo me estrellé igual que el libro.

Caí en una deriva emocional, estaba perdido, me hundía…

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