Los grandes artistas roban, y sobre todo trabajan

Días perezosos, eso es lo que son. La primavera en Valencia no es como en ningún otro lado, así que hoy voy a encarnar la esencia de la estación, y que trabajen otros (otra vez, y ya van…).

¿No dijo Picasso eso tan sobado de que los buenos artistas copian y los grandes roban? Pues hoy voy a ser un gran artista, señoras y señores. Le voy a robar a Sondra Rhimes como la semana pasada le robé a Heinlein.

Sondra Rhimes es guionista, productora, ganadora del Globo de Oro y, en general, contadora de historias que sabe muy bien lo que hace y lo que dice para conectar con su tipo de público.

Por eso, cuando en 2014 la invitaron a dar el discurso de apertura del Darmouth College (en el que ella estudió) dijo algo memorable que cualquier escritor debería imprimir y tener frente a sus narices todo el tiempo.

Fue esto, que traduzco con mi inglés de andar por casa con trapos de mendigo:

Cuando la gente da esta clase de discursos, normalmente te dicen toda clase de cosas sabias y de corazón. Tienen sabiduría que impartir, tienen historias que compartir. Te dicen: Sigue tus sueños. Escucha a tu espíritu. Cambia el mundo. Deja tu marca. Encuentra tu voz interior y hazla cantar. Abraza el fracaso. Sueña. Sueña y hazlo a lo grande. De hecho, sueña y no pares de hacerlo hasta que esos sueños se conviertan en realidad.

Yo pienso que todo eso es una mierda.

Pienso que mucha gente sueña. Y mientras están ocupados soñando, la gente verdaderamente feliz, la verdaderamente exitosa, la verdaderamente interesante, cautivadora y poderosa está ocupada haciendo.

Los soñadores… Miran al cielo y hacen planes y tienen esperanza y hablan de eso sin parar. Los más sofisticados se ven en fiestas y presumen sobre sus sueños, los más hippies tienen tableros de visualización y meditan sobre sus sueños. Puede que escribas en diarios sobre esos sueños o debatas sin parar sobre ellos con tu mejor amigo o tu novio o tu madre. Y te sientes muy bien. Estás hablando de ello, estás planeando. Más o menos. Estás poniendo un cielo azul sobre tu vida y eso es lo que todo el mundo dice que deberías estar haciendo, ¿verdad? Quiero decir, eso es lo que Oprah o Bill Gates hicieron para tener éxito, ¿no?

No.

Los sueños son adorables, pero son sólo sueños, huidizos, efímeros, bonitos. Pero los sueños no se vuelven realidad sólo porque los sueñes. Es el trabajo duro lo que hace que las cosas sucedan. Es el trabajo duro el que crea el cambio. Así que, dale la patada al sueño y sé uno de los que hace, no un soñador.

Quizá sepas exactamente cuál es tu sueño o quizá estás paralizado porque no tienes ni idea de cuál es tu pasión. La verdad es que eso no importa. No tienes que saberlo. Simplemente tienes que seguir adelante, aprovechando la siguiente oportunidad que cruce, permaneciendo abierto e intentando algo nuevo. No tiene que encajar en tu visión del trabajo perfecto o la vida perfecta. Lo perfecto es aburrido y los sueños no son reales. Simplemente haz.

Así que piensas: «Ojalá pudiera viajar». Genial. Vende tu coche cutre, compra un billete a Bangkok y vete. Ahora mismo. Lo digo en serio. ¿Quieres ser un escritor? Un escritor es alguien que escribe cada día, así que empieza a escribir. ¿No tienes un trabajo? Consigue uno. Cualquier trabajo. No te sientes en casa a esperar la oportunidad mágica. Haz algo hasta que puedas hacer otra cosa.

Amen. Eso lo digo yo, no Sondra.

Y como Picasso creo que también dijo eso de que la inspiración te tiene que encontrar trabajando, voy a ver si escribo. Algo propio, quiero decir, pero que seguramente también le estoy robando a alguien, inconscientemente o no.

P.D. Qué curioso que todos los grandes pusieran primero el trabajo y luego lo demás. No es primero el talento, la inspiración o el genio. Es el trabajo la semilla de todo eso y el orden de las cosas que se suele enseñar es el equivocado. A lo mejor ese es el gran secreto de los que saben, porque todos los que llegaron lejos, sin excepción, siguieron ese orden contrario al que se suele cacarear.

10 responses

  1. “Haz algo hasta que puedas hacer otra cosa”, esa es mi filosofía de vida, y así voy tirando. Hay una frase que me encanta, no recuerdo de quién es, que dice algo así: “El éxito es un 1% inspiración y un 99% transpiración”.

    Me ha gustado mucho tu artículo de hoy. Biquiños!

  2. hola de nuevo 😉

    Muy de acuerdo. los sueños en sí son bastante perniciosos, en plan “españoles por el mundo” ha hecho mucho daño. trabajar muy duro es fundamental, pero ojo, no es suficiente, hace falta estrella. Y cierta simpatía. en cualquier caso el ENEMIGO es el tiempo. realmente, para ser escritor (o escritor con mayúsculas) necesitas una serie de características y circunstancias —y escribir bien es sólo una más— que no todo el mundo tiene o puede tener. y siempre renqueas por culpa de algún hueso 😀

    por cierto, no copias ni robas si citas la fuente claramente como tú haces :p

  3. Amen. Impreso.
    Es tan bueno que creo que voy a enmarcar dos copias y dárselas a mis hijos cuando sean un poco mayores y lo puedan entender.

    Gracias Isaac.

  4. Yo también tengo claro ese punto: ¿escritor? ¡A escribir! si se puede todos los días… y si no… al menos pensar los personajes, las tramas… las vueltas de tuerca… Gracias poor todo! Y sí… todos los escritores lo deberíamos tener en la puerta de nuestro refrigerador!!

  5. Muy de acuerdo con todo, aunque, confieso, me cuesta mucho llevarlo a la práctica. Muchas veces me pierdo en eso de planear y “soñar”, cuando, en realidad, debería ponerme manos a la obra y hacer, hacer, hacer (para que la inspiración me pille trabajando ;)). Es uno de los retos que me propuse para este año, así que de vez en cuando me viene bien leer artículos como este para recordármelo.

    ¡Gracias por compartirlo!

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