Nadie tiene ni idea de lo que está haciendo y yo menos

Nadie tiene ni idea y yo menos

Cuando era crío, pensaba que la mayor mascarada de los adultos era la de los Reyes Magos. Cuando crecí, me di cuenta de que en realidad es la de que alguien tiene alguna idea de lo que está haciendo.

Todos vamos por ahí disimulando como podemos, pero nadie sabe nada. Algunos creen que saben, pero es peor. Escuché la eterna promesa de “cuando seas mayor comprenderás las cosas” y me topé con el Mago de Oz sin necesidad de seguir las baldosas amarillas, humo y espejos.

Todo esto a cuento de estar haciendo un artículo mercenario sobre escritura y escritores, sobre consejos y rituales de los grandes. Cuando aprendes sobre ellos pronto ves que uno recomienda una cosa y otros tres la contraria y así todos, hasta que no queda resquicio por contradecir. Unos escriben por la mañana, otros a la luz de las velas, otros desnudos, otros en hoteles. Nadie tiene la fórmula ni el secreto, nadie tiene ni idea, fueron lanzando flechas a la oscuridad a ver que se quedaba clavado y encontraron lo que pudieron.

Y está bien que no haya respuesta, inquietante, pero bien. Cada uno lo hace de la mejor manera que cree e intenta no tropezar con los muebles. Y así, a veces, se llega a sitios.

Supongo que lo importante en esos escritores no era cómo lo hacían, el denominador común es que lo hacían, como fuera, que no es poco. Si hay algo que aprender de ellos no es el consejo ni el ritual, es lo que invocaban con él, el hacer como fuera.

No tener ni idea es liberador, porque no es que estés roto, es que las cosas son así y todos esos que parecen tan listos sólo disimulan mejor. También implica que no habrá respuesta al final del arco iris, pero supongo que uno se hace adulto de verdad cuando ya no la espera y hace las paces con esa noción.

Cuando era más joven escuché muchas veces “la solución”. Unos creían que era casarse con la pareja de turno, a otros los oía hablar de los problemas de un amigo y que éstos se arreglarían, al instante, “en cuanto tuviera un trabajo y tocara dinerito”. Y dejaban la cerveza y se quedaban como un Buda tajante, que bajó del cielo con la verdad. Otros hablaban del espíritu bohemio y seguir los sueños, pero no era diferente. Todos esos caminos los coges y duran más o menos, algunos llevan a sitios y tienen su función. Luego, con suficiente tiempo transcurrido, nadie ha descubierto el lugar de descanso. No están ni mejor ni peor que yo ni que muchos, todos pasamos por bueno y malo, agotamos soluciones y buscamos otras y así seguirá siendo.

Nada lleva hasta un momento en que todas las piezas encajen y sólo tengamos que dejarnos llevar por la corriente del Yann.

Y está bien, en serio. Pienso en esos escritores y cada uno a su manera entendió que ahí está la selva y en esta mano el machete. Es hora de cortar para abrirse paso en la espesura, cada uno por donde mejor crea. A los que gritan “por aquí” o creen saber todo/mucho/algo, los ignoro porque he de guardar energías para otro machetazo.

Pocos de esos escritores del artículo siguieron caminos trillados para intentar entender todo ésto. No creo que fuera porque los consideraran “malos”, sino porque les resultaban poco interesantes. Suele pasar con los lugares concurridos.

Cuando era pequeño nos decían que nos cuidáramos de los que ofrecían cosas malas. Cuando eres mayor, aprendes a cuidarte de los que ofrecen soluciones infalibles.

8 responses

  1. Me ha encantado (sobre todo la parte de abrirse camino entre la espesura del bosque, ¿o era la selva…?) Es una gran reflexión… Cuántas formas de ver el mundo y cuántos intentos fallidos a la hora de mostrarnos el sendero correcto (sí, ya sé que intentaban, y aún hoy, que no nos “perdiéramos”… Me recuerda un Tweet que he leído hace poco: “Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, yo tomé el menos transitado, y eso hizo toda la diferencia” (Robert Frost) Gracias. Un saludo.

    • Ah, Robert Frost y el camino menos transitado… Recuerdo leer la frase siendo un crío, no es bueno leer ciertas cosas tan pequeño, marcan demasiado, a veces para bien.

      • Lo gracioso es que suele interpretarse ese poema como una alabanza hacia ese camino menos transitado… cuando la mayor parte de la crítica está de acuerdo en que el autor viene a decir que 1)en el fondo da igual qué camino coges y 2)el poema trata sobre todo del arrepentimiento por todo lo que pudo haber sido. Es un poema espléndido.

        Muy buena reflexión, Isaac, no podría estar más de acuerdo.

  2. Me quedo con un trozo de una de las frases del texto: “el hacer como fuera”. A escribir se aprende escribiendo; ¿cómo?, como fuera… Gracias por esta aguda reflexión sobre la escritura. Ha sido un placer poder leerla. Un saludo

  3. Me gusto mucho el articulo y tienes razón aunque muchos tienen palabras sabias todos los dicen desde su perspectiva y no todos tenemos la misma, así que guiarnos por las palabras de alguien a quien le ha ido un poco bien o muy bien según lo que se plantea en su vida y querer seguirlo es algo absurdo no a todos les sirve lo mismo, no todos pensamos igual y no todos queremos lo mismo yo me quedo con la guía de Dios aun así hay mucho que rescatar de muchas personas y muchos escritos como el tuyo por ejemplo.
    Saludos

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