Si escribir te sale fácil, estás en grave peligro

Hora de cambiar

En serio. Si crees que la escritura se te está haciendo fácil, tienes un problema.

Hace poco estaba leyendo de nuevo On writing. Yo qué sé cuántas veces cojo ese libro y me voy al rincón de pensar, a hojearlo de nuevo hasta que recuerdo que tengo algo en llamas que se parece a una vida y tiro de la cadena.

Esta es una de las muchas verdades escritas en esas páginas:

«I love to write. But it has never gotten any easier to do and you can’t expect it to if you keep trying for something better that you can do».

Ernest Hemingway en una carta a L.H. Brague en 1959

O lo que es lo mismo y con traducción mediocre:

«Amo escribir. Pero nunca se ha vuelto más fácil y no puedes esperar que lo haga si sigues intentando hacer algo mejor que lo que ya puedes hacer».

Porque en esencia y en mi opinión, ¿para qué molestarse en escribir si no estás procurando hacer algo mejor de lo que ya puedes hacer?

Si no intentas eso, no al menos de manera habitual y como camino, mejor dejar el lápiz ahí y usar los folios para otras cosas, cada uno en su rincón de pensar.

Que el dios que sea me libre de hacer de esto un alegato sobre salir de la «zona de confort», o como quiera que la autoayuda de turno llame ahora a las sandeces para vender humo viejo con nuevos nombres.

Para mí, si miras un tiempo atrás y lo que has escrito te parece maravilloso —es más, si no lo odias al menos a pedazos—, estás en peligro, no de muerte, sino de algo peor, de ser un escritor mediocre. Te has conformado muchacho. Te pareces muy buena, querida, eso es un problema.

¿Estás cómodo con lo que escribes? ¿Sale suave siempre como una factoría de churros y todo encaja? Estás en peligro, o como decía un libro que ahora no recuerdo y leí hace mucho:

«¿Lo estás haciendo bien? Felicidades, ahora cambia o muere».

Tras esa sentencia enumeraba los casos de todos aquellos que se sentaron a esperar en lo que creían que era la cima, satisfechos de sí mismos y a los que les robaron en la noche su éxito, porque permanecieron ahí, donde era fácil hacer las cosas.

Esos ejemplos de aquel libro… Casi todo eran empresas y conceptos que quedaron estancados y extintos, hablaba del gigante IBM y su caída, hablaba de Blockbuster que era un imperio y cuyo último reducto cerró no hace mucho con sus cintas de vídeo dentro.

Pero puedes verlo si te gusta la historia, se repite una y otra vez, un imperio que no es de cintas de vídeo se aburguesa, se vuelve blando porque todo es fácil y he ahí que los bárbaros están a las puertas.

Si escribes no creo que ocurra eso de que venga otro a quitarte esa fama inconmensurable que se gana por ser escritor de verdad. Tampoco estoy seguro de que un danés de metro noventa derribe tu puerta, aunque quién sabe, en verdad que hay gente con vidas curiosas. Pero a mí todo eso me da igual, pues ocurrirá algo peor, que la escritura se te habrá vuelto fácil, un recinto cerrado que ya no merece la pena, te quedas en él dando vueltas y a lo mejor balando de la misma manera.

¿Estás cómodo? Bien, hora de cambiar. A lo mejor no te ganan otros todo ese dinero en el que la escritura te ahoga, pero te gana el estancamiento, porque escribir es una carrera con uno mismo y no con otros. Quizá es una carrera para huir de uno, eso ya cada cual, pero aunque lo sea, pues no te pares que no te atrape(s).

Estás en peligro, no a lo mejor de caer como un imperio pues no somos grandes como todos esos ejemplos (bueno, a lo mejor tú sí, tú eres especial y un copo de nieve, ¿te arruinaron la vida con eso de que tenías talento?) pero estás en peligro de ser un escritor más. Un escritor peor sin duda, y de esos ya hay tantos firmando en ferias…

Yo creo que si no lo vas a hacer para ser el mejor y no detenerte y que no te atrape lo que te persigue, mejor no molestarse.

¿Todo va bien? Genial, ahora cambia o muere.

15 responses

  1. He de decir que no estoy cómodo con lo que escribo en presente. Como para que me guste lo que escribí ayer, no digamos ya hace un año. Por algún extraño motivo aquél pedazo de gilipollas que se autodenominaba escritor se lo creyó, e incluso hubo quien le dio palmaditas en la espalda.

    Me quedo con «¿Estás cómodo? Bien, hora de cambiar», que ha sido mi filosofía vital desde que tengo memoria. Quiero estar incómodo, se lo comenté a un colaborador ayer mismo con un refresco en la mano (y a voces): he dejado todas las empresas en las que he estado, y he cerrado yo todos los proyectos en los que he trabajado. En busca, claro, de algo mejor.

    Tendemos a estancarnos, y como el agua a alguno se le nota el hedor en el que se reconforta.

    • Hueles el hedor porque te juntas con otros 😛

      Yo tampoco estoy cómodo con lo que escribo en el presente, y nunca leo lo que escribí y no puedo cambiar. Lo que sí puedo y tiene ya algo de tiempo, uf, ojalá nadie lo encuentre. Supongo que ese es el camino, pero vaya camino a veces…

  2. Hace poco leí en Twitter esta frase y, para mí, resume plenamente lo que pienso del oficio de escritor (en relación a lo que has escrito, claro, y en cuanto a los que se acomodan o los que, como yo, pensamos que “escribir nos sale fácil”): «Hasta hace siglo y medio ser “escritor” no era un “trabajo”, sino un hobby. Puede volver a serlo.» Gracias. Me ha gustado mucho tu artículo. Un saludo.

    • Yo creo que ya lo es, en el sentido de que un trabajo es algo que haces de manera profesional, a cambio de dinero y como modo de vida. Este es un extraño modo de vida que no da dinero, no sé si eso es un hobby, pero desde luego no es un trabajo.

  3. Bah, tampoco hay que flagelarse…
    Llegado el momento de alcanzar tal maestría que dé asco, que igual ni llega, ¿qué tal si salimos al mundo, por ver si sigue ahí?
    Hay quien consigue que escribir sea más liviano, de mucho pelear. ¿Es el fin? (Puede que sí, y es lamentable, pero solo porque el tiempo se habrá echado encima, no por las mil y una cosas por hacer, por contar.)
    Más hoguera y menos rincón de pensar, Isaac, ¡feliz San Juan!

    • Yo no concibo como incompatible una cosa y la otra, la obsesión por escribir y vivir. Escribir, de hecho, hacerlo bien y obsesionarse por ello, no conformarse con el escribir de ayer te permite ver más allá de la primera capa de la vida y de los demás. Es la misma habilidad de no conformarse la que permite no estar en la misma vida de ayer. O al menos intentarlo.

      Soy más de solsticios de invierno ;P, pero solsticios al fin y al cabo.

    • vivir y escribir (bien) son dos caras de una misma moneda. cuanto más mundo tengas, mejores historias escribirás y más puertas se te abrirán (para vender después). tener mucha vida, y heterogénea; si no exterior, al menos interior.

  4. ¡Cuánta razón, Isaac!

    Me gusta esa filosofía a la hora de escribir porque significa que si te está costando es que estás tratando de dar lo mejor de ti mismo (y más). Estas dos últimas semanas, por ejemplo, yo estuve al borde de borrar más de la mitad de un capítulo que escribí y mandarlo a la basura. Al final, después de mucho pelearme con él, acabé teniendo algo que considero digno, y me alegro de que me haya costado.

    No creo que todo lo que escriba uno luego se tenga que repudiar. Sentirse orgulloso de lo que has escrito no me parece que sea perjudicial (aunque sí he tenido casos de ver algo mío y darme cuenta de que era malo. El punto de vista crítico nunca está de más). Lo que sí sería malo es estancarse en lo mismo una y otra vez y no aprender de cada cosa nueva que se escribe, o no tratar de expandir los propios límites.

    Gran reflexión, me ha gustado mucho. ¡Nos vemos!

    • El auto odio hacia lo que escribes no debe ser siempre un paso inevitable, pero quién no mira atrás y cambiaría lo escrito, quizá no todo, ni la esencia, pero sí ciertas cosas importantes. Si lo volviera a hacer, no sería igual, de eso se trata. Creo.

  5. Claro que no son incompatibles, solo se pisan a veces, la vida y el arte.
    Por supuesto, cualquier acto creativo implica cierta dosis de obsesión; y es en el inconformismo vital donde radica, en parte, el impulso artístico.
    Encontrar por fin esa voz narrativa propia y conseguir que enamore debe ser fabuloso… Otra cosa es apoltronarse en la repetición cansina y mecánica de una receta exitosa, pero desgastada.
    Por aquí seguimos rastreando esa voz…

  6. muy de acuerdo. y yo que soy un espíritu de la contradicción (no lo hago adrede y siempre con (mi) fundamento), leyendo tu blog me siento raro :p

    yo ni quiero leer cosas mías antiguas. eso me alivia (significa que mejoro). lo que pasa es que si siempre que lees algo tuyo anterior te parece una mierda, lo más seguro es que lo que estés escribiendo ahora también lo sea. lo óptimo sería que te gustara pero que lo vieras como bastante mejorable, no? :p

    me quedo con estas dos frases: “escribir es una carrera con uno mismo y no con otros” y “bueno, a lo mejor tú sí, tú eres especial y un copo de nieve, ¿te arruinaron la vida con eso de que tenías talento?”.

  7. Bueno, más de dos años escribiendo mi libro, y nunca estoy conforme, siempre hay algo que no vi la vez anterior. La última vez, me lo enviaron formateado para subirlo a las plataformas y diera mi ok, le hice un montón de cambios, jaja, mejor ya no lo veo, sino lo voy a cambiar de nuevo, nunca estoy conforme, y no ha sido fácil, no señor, creí que era escribirlo y ya, que equivocado estaba, espero que salga antes de mi cumpleaños 50, va casi un año de que lo termine y todavía no lo veo publicado como Ebook, no importa, antes de mi cumpleaños, es mi meta.

    Saludos Isaac, tu blog rige.

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